BAGDAD, Irak, jun. 24, 2005.- El mando estadounidense en Bagdad precisó este viernes que dos soldados murieron y cuatro fueron dados por desaparecidos en el atentado suicida con coche bomba perpetrado la noche del jueves en Faluja. En un comunicado que corrige el primero emitido, que cifraba en seis el número de víctimas mortales, la fuente indica además que otros trece uniformados resultaron heridos.
El ataque es el más cruento sufrido por el Ejército de Estados Unidos en Irak este mes de junio, que con más de 50 soldados muertos es el más sangriento desde que comenzara el año.
Según la nota, el incidente ocurrió a última hora de la noche del jueves cuando un convoy formado por unidades del Segundo Cuerpo de Marines cruzaba la localidad rebelde iraquí de Faluja, ubicada a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad.
Esta mañana, una bomba de fabricación artesana explotó al paso de una caravana militar norteamericana en la zona de Mohamed al-Qassim, en la autopista este de Bagdad, sin causar víctimas pero sí daños a un vehículo militar clase "Humvee", informaron fuentes policiales iraquíes.
Ambos ataques coincide, además, con un creciente malestar por la ocupación en el seno de la sociedad estadounidense.
Desde que en marzo de 2003 comenzara la invasión y posterior ocupación de Irak, más de mil 700 militares norteamericanos han perdido la vida en combate en territorio iraquí.
Los atentados con coche bomba, perpetrados por la insurgencia sunita, se han repetido, además, casi a diario desde que el pasado abril asumiera el poder el nuevo Gobierno que lidera el chiíta, Ibrahi, al-Jafari.
Precisamente hoy, Al-Jafari fue recibido en la Casa Blanca por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.