BRUSELAS, Bélgica, jun. 24, 2005.- Representantes de la Unión Europea y de Naciones Unidas realizaron este viernes en una reunión en Luxemburgo una evaluación "positiva" de la ayuda internacional aportada al sudeste asiático en los seis meses posteriores al maremoto e hicieron un llamado para acelerar las tareas de reconstrucción. El comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel, y el ministro luxemburgués de Cooperación, Jean-Louis Schiltz, cuyo país ejerce la presidencia de turno comunitaria, representaron a la UE, mientras que por parte de la ONU asistió el subsecretario general para Asuntos Humanitarios, Jan Egeland.
Todos coincidieron en que la eficacia de la ayuda y la transparencia en el proceso se ha logrado gracias a la coordinación existente sobre el terreno y confiaron en que la reconstrucción pueda desarrollarse con la misma eficacia que la fase humanitaria.
"La coordinación entre Naciones Unidas y la UE existió desde los primeros días, así como entre los Estados miembros y éstos y la Comisión. Toda la comunidad internacional tuvo claro desde el principio que la ONU debía tener el papel de liderazgo para coordinar el enorme esfuerzo de solidaridad", explicó Schiltz.
El ministro de Luxemburgo indicó que, sin embargo, "la reconstrucción marcha muy despacio, a diferente velocidad según el país".
En este sentido, el comisario europeo consideró que "debemos presionar a los gobiernos para que avancen en esta perspectiva".
Michel añadió que espera no ver en los próximos años "imágenes de víctimas en los campos".
PREPARARSE PARA FUTURAS CRISIS
Por su parte, el representante de Naciones Unidas opinó que aunque el trabajo conjunto ha sido bueno, hay que seguir buscando fórmulas para estrechar la cooperación entre la ONU y la UE, de cara a futuras crisis, explicó una portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la organización internacional.
El ministro luxemburgués indicó que el total de los fondos comprometidos por la UE (sumando los de la Comisión y los Estados miembros) en los últimos seis meses ascendió a 2 mil 300 millones de euros: 585 millones en ayuda humanitaria y mil 735 para la reconstrucción.
Aunque el 85% de los fondos humanitarios para 2005 ya se han desembolsado, el porcentaje sólo es del 9% en el caso de los destinados a la reconstrucción.
Por su parte, Egeland instó a poner en marcha un sistema de alerta temprana para evitar estas catástrofes, mecanismo que "debería comenzar a funcionar" este año y poder dar cobertura ya en 2006 a toda la región.
Asimismo, abogó por la creación de un fondo de prevención que permita a Naciones Unidas intervenir lo más rápido posible en el caso de una crisis similar a la de Asia, idea que respaldó la presidencia de la UE.
Los representantes de la ONU y de la Unión destacaron la "cobertura adecuada de las necesidades" en la región, gracias a las generosas aportaciones recibidas.
"Esto supone que si consideramos los fondos que han sido comprometidos para los próximos años y la amplitud de las necesidades, podemos decir que disponemos de una cobertura adecuada", señaló Schiltz.
El maremoto del pasado 26 de diciembre afectó a Indonesia, Sri Lanka, India, Maldivas y Tailandia, Bangladesh, Kenia, Madagascar, Malasia, Birmania, Seychelles, Somalia y Tanzania.