JOHANNESBURGO, Sudáfrica, jun. 27, 2005.- Decenas de miles de personas participaron este lunes en masivas manifestaciones en las principales ciudades de Sudáfrica para reclamar más puestos de trabajo, como parte de una huelga general que tuvo un seguimiento desigual. La huelga estaba convocada por el Congreso Sudafricano de Sindicatos (Cosatu), uno de los tres socios de la coalición que está en el poder en Sudáfrica desde 1994. También integran la alianza el gobernante Congreso Nacional Africano (ANC) y el Partido Comunista.
"Hacemos la huelga porque estamos cansados. Los capitalistas prefieren los beneficios antes que a nosotros", afirmó el presidente de Cosatu, Willie Madisha, en un acto que encabezó en Johannesburgo, al que asistieron más de 30 mil personas, según la policía.
Sudáfrica, la primera economía del continente, tiene un desempleo del 26 por ciento, según cifras oficiales, aunque otros cálculos privados, e incluso los de Cosatu, sostienen que el paro afecta al 40 por ciento de la población económicamente activa.
Una de las principales razones del alto nivel de desempleo es la falta de aptitudes de los trabajadores sudafricanos, que llevan años de atraso educativo y, además, no se han adaptado bien a la modernización de la economía, según los analistas.
Según informes de la radio, el sector minero, el más importante de la economía sudafricana, fue el más afectado por la huelga general. Las minas funcionaron a medio ritmo o prácticamente no operaron, según las cifras de las empresas o de los sindicatos.
Además, en el sector automotor la actividad de las fábricas estuvo reducida a cerca de la mitad, según portavoces de las compañías. En las empresas textiles, el seguimiento fue del 86 por ciento, según datos de las organizaciones sindicales.
La huelga no tuvo gran seguimiento en el transporte público ni en los servicios de salud, porque sus trabajadores estaban eximidos. La actividad en los grandes centros comerciales parecía normal, según la radio.
En el acto principal, el presidente de la confederación sindical pidió públicamente que la moneda local, el rand, se devalúe, porque sectores como el textil están perdiendo miles de trabajadores por la competencia de los productos que vienen de Asia.
Además, la minería, que destina fundamentalmente su producción hacia los mercados externos, está viendo mermados sus ingresos, lo que fuerza a las empresas a reducir los niveles de inversión o recortar su plantilla.
"El rand está demasiado fuerte, debe ser devaluado", afirmó Madisha. La moneda local sudafricana se cotiza ahora con un promedio de 6.5 rands frente al dólar. En 2001 la divisa estadounidense llegó a venderse a 13,82 rands.
Según Madisha, para evitar la competencia de los productos de importación baratos y para potenciar la minería, el dólar debería tener un precio de entre 8 y 10 rands.
Madisha añadió que el Gobierno no ha ejecutado un acuerdo adoptado por la alianza gobernante a comienzos de este mes para devaluar la moneda local, pero no dio detalles sobre este pacto, del que se había hecho eco hace varias semanas la prensa económica.
OTRA PROTESTA
Mientras tanto, en Ciudad del Cabo, en el extremo suroeste del país, cerca de 50 mil personas, según los organizadores, o unos 27 mil, según la policía, participaron en otra manifestación con idéntico propósito.
La protesta de Ciudad del Cabo estuvo enfocada en pedir a las cadenas comerciales que reduzcan la importación de productos textiles de países asiáticos, y así lo pidieron en demandas que presentaron hoy en almacenes de la cadena Woolworths y Edgards.
Esta es la primera huelga general que convoca Cosatu desde la que protagonizó en octubre de 2002, de dos días, que tuvo un seguimiento muy débil porque participaron cerca el 15 por ciento de los trabajadores, según cálculos privados.
Cosatu, fundada en 1985, ha visto mermado el número de afiliados en los últimos cinco años, ya que ha pasado de tener 1,9 millones de miembros a 1,7 millones.
La protesta de este lunes fue interpretada por algunos analistas como una demostración de fuerza antes del consejo general que a partir del miércoles celebrará el ANC, con la que Cosatu ha tenido recientes diferencias sobre varios temas, incluidas las políticas para flexibilizar el marco laboral en las pequeñas empresas.