TOKIO, Japón, jun. 29, 2005.- El gobierno japonés sacrificará otras 94 mil aves en la prefectura de Ibaraki tras detectar la presencia del virus de la influenza aviar en cinco granjas más, cerca de la de Arebamento Kanto donde recién fueron sacrificados 25 mil pollos. El ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca informó que los nuevos sacrificios se decidieron luego de comprobarse mediante análisis de laboratorio que esas aves también están contagiadas con el virus H5N2, reportó la agencia japonesa de noticias Kyodo.
Las cinco granjas se localizan en las cercanías de la planta avícola de Arebamento Kanto, unos 100 kilómetros al norte de la capital Kiodo, donde el brote fue confirmado el domingo pasado y el lunes inició el sacrificio de sus 25 pollos y gallinas.
La gravedad de la situación en esa primera granja fue evidente al morir sólo entre abril y junio 800 de sus aves, aunque autoridades de salud afirman que la situación está bajo control por tratarse del virus tipo H5N2, una cepa más débil que el poderoso H5N1.
Según el Ministerio de Salud, el virus logró propagarse en otras granjas cercanas, aunque hasta ahora ningún caso de infección en seres humanos ha sido detectado, por lo que llamó a la tranquilidad entre la población.
El sacrificio de aves infectadas es obligatorio por ley para evitar la propagación de la enfermedad entre el ganado y las aves domésticas, recordó Kyodo.
Personal de salud japonés citado por Kyodo explicó que el virus tipo H5N2 es una cepa débil del virus de la influenza aviar, en comparación con el más mortífero tipo H5N1 que afectó a Japón en tres brotes el año pasado en las prefecturas de Yamaguchi, Oita y Kyoto.