EDIMBURGO, Escocia, jul. 6, 2005.- Un concierto plagado de estrellas como el legendario James Brown se celebró esta noche en Edimburgo, con la presencia de famosos actores como George Clooney, para pedir a los países más ricos soluciones a la pobreza mundial. El espectáculo acaba la serie de los conciertos "Live 8", promovidos por el rockero y activista Bob Geldof para presionar a los líderes del G8 (siete países más industrializados y Rusia), que desde hoy y hasta el viernes celebran su cumbre anual en el lujoso hotel Gleneagles, a unos setenta kilómetros de la capital escocesa.
Mientras los jefes de Estado y Gobierno del Grupo de los Ocho asistían a un banquete de honor en Gleneagles, una treintena de cantantes exigieron el fin de la miseria en África.
El concierto, celebrado en el estadio de rugby Murrayfield, a las afueras de Edimburgo y lleno hasta la bandera por 60 mil personas, arrancó con una actuación de la banda escocesa "The Proclaimers", presentada por el comediante Lennie Henry, famoso en Reino Unido.
"Esta noche es una noche de celebración mientras intentamos hacer que la pobreza sea historia", dijo Henry, entre las ovaciones de la audiencia, que aguantó con estoicismo la lluvia que cayó en la capital escocesa.
Otros artistas que hicieron vibrar a los espectadores fueron Jamie Cullum, Texas, The Corrs, Travis, Bono, Annie Lenox, Snow Patrol y Ronan Keating, entre una larga lista de reputados músicos.
También pusieron su voz al servicio de la lucha contra la miseria algunas estrellas de Hollywood, como George Clooney, que compartió escenario con Lenox, y Susan Sarandon, así como la modelo alemana Claudia Schiffer.
El gran impulsor del espectáculo, Geldof, fue recibido con una cerrada ovación y señaló: "Le dijimos, a los responsables del G8, que vendríamos, y hemos venido" a Escocia.
Bono, vocalista del U2, recordó a los ocho hombres más poderosos del mundo que "hay muchas vidas en juego" en lugares como África, a lo que el público reaccionó con vítores.
El integrante de U2 presentó un mensaje grabado en video del ex presidente sudafricano Nelson Mandela, quien dijo a los países más ricos que "no miren para otro lado" y adopten medidas contra la miseria, porque el mundo quiere "acciones, no palabras"
Antes de acudir a Murrayfield, Bono se reunió, junto a Geldof, con algunos líderes del G8 como el primer ministro británico, Tony Blair; el canciller alemán, Gerhard Schroeder; y el primer ministro de Canadá, Paul Martin, para hablar de la pobreza.
En el concierto Fran Healy, líder del grupo escocés Travis, declaró que ese acto era el "último gran empujón" para presionar a los jefes de Estado y Gobierno del G8, a fin de que ayuden a los países más pobres a salir del hoyo de la pobreza.
El colofón a la noche lo puso James Brown, el "padrino del soul", que hizo enloquecer a la concurrencia con algunos de sus clásicos, como la canción "Sex Machine".
El pasado fin de semana, los otros conciertos "Live 8" tuvieron lugar en Londres y diversas ciudades del mundo, como Berlín, París, Tokio y Filadelfia en EU, toda vez que unos tres mil millones de espectadores siguieron esas actuaciones por televisión.