GLENEAGLES, Escocia, jul. 7, 2005.- Los gobernantes del Grupo de los Ocho llegaron a un acuerdo tentativo sobre el recalentamiento global, informó el jueves el presidente francés Jacques Chirac. El acuerdo es "importante, incluso si no llega tan lejos como yo hubiera querido", dijo el mandatario.
Chirac dijo que había constatado "una evolución sensible" de la posición de Estados Unidos con respecto al cambio climático que posibilitará el necesario consenso en el G8.
Esa evolución, que pasa por el reconocimiento por el presidente de estadounidense George W. Bush, de una cierta contribución de la acción humana al calentamiento del planeta, permitirá ir hacia un acuerdo que será muy importante "para mejorar la situación".
Consideró importante que se haya restablecido el diálogo y la cooperación entre Estados Unidos y las otras siete naciones del grupo, las cuales ya ratificaron el Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático.
El G8 está integrado por Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Japón y Rusia.
Un funcionario alemán dijo el jueves que la declaración final de la Cumbre del G8 hará mención al Protocolo de Kyoto, pero no incluirá metas específicas para disminuir las emisiones de gases que contribuyen al llamado "efecto invernadero".
"Incluirá la palabra 'Kyoto', pero no contendrá ninguna cifra", explicó Bernd Pfaffenbach, funcionario responsable de los preparativos de Alemania para el G8.
Francia y otros países esperaban que la declaración incluyera una referencia explícita al Protocolo de Kyoto y estableciera cómo proceder cuando expire el acuerdo en el 2012.
Las organizaciones ambientalistas consideran que, si no se establecen objetivos específicos para disminuir las emisiones, será ineficaz cualquier acuerdo final del G8.
Sin embargo, algunos consideran como un avance cualquier reconocimiento por parte del gobierno estadounidense de que efectivamente está ocurriendo el cambio climático.
El recalentamiento global es "una realidad terriblemente nociva, peligrosa para nuestra forma de vida, en la que el hombre es el principal culpable y la principal víctima", afirmó Chirac.