Declara Bush desastre en región dañada por 'Dennis'



por: Redacción
Fuente: EFE




Bush declara zona de desastre a región afectada por huracán; pone a disposición de autoridades fondos extra para hacer frente a daños






PENSACOLA, Estados Unidos, jul. 10, 2005.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró "zona de desastre" a las regiones de Florida, Misisipi y Alabama afectadas hasta ahora por el huracán "Dennis", que tocó tierra este domingo con vientos de 193 kilómetros por hora y olas enormes. Montones de escombros se convirtieron en misiles letales. Esta declaración pone a disposición de las autoridades fondos extras para hacer frente a los daños causados por el ciclón y ayudar a las víctimas.

"No queremos que se preocupen por el presupuesto", dijo Michael Brown, director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés) en una entrevista con la cadena de televisión "CNN".

Brown dijo que se desconoce aún si hay víctimas y la magnitud de los daños materiales producidos por el huracán, que entró en el continente en una zona que fue azotada en septiembre por el ciclón ‘Iván’.

El ojo del ciclón se encontraba a las 23:00 horas GMT en el suroeste de Alabama y arreciaba vientos de 130 kilómetros por hora, lo que hacía de él un huracán de categoría uno, en una escala de cinco, según el último informe del Centro Nacional de Huracanes.

En el Golfo de México las ráfagas habían sido de 234 kilómetros por hora y categoría cuatro, pero cuando alcanzó tierra al este de Pensacola, Florida, se habían moderado a menos de 200 kilómetros por hora, es decir categoría tres.

"Estoy observando cómo se desprenden fragmentos de edificios y letreros", dijo Nick Zangari, que resistió la tormenta refugiado en su restaurante y bar New York Nick's, ubicado en el centro de Pensacola.

Las autoridades advirtieron que sus vientos pueden generar tornados en Alabama, Georgia y Florida.

El ciclón derribó instalaciones eléctricas, algunos tejados, señales de tráfico y árboles. Además, las autoridades prevén inundaciones en la región por la gran cantidad de agua que está descargando.

Olas cubiertas de espuma alcanzaban una altura de cuatro pisos. Una lluvia enceguecedora mezclada con agua salada derribaba letreros en las carreteras. Una boya frente a la costa registró una ola de 10.6 metros de altura.

La tormenta se debilitó rápidamente después de entar a tierra, pero aún contaba con vientos devastadores. Se produjeron apagones casi inmediatamente, con 140 mil hogares y negocios sin electricidad en Florida, la mayor parte en la región noroeste del estado conocida como Panhandle, y había 80 mil sin energía eléctrica en la costa de Alabama.

El senador republicano de Alabama Jeff Sessions afirmó en una entrevista con el canal "Fox News" que el estado sufrirá "un golpe económico" por el cierre de negocios y playas, así como por la pérdida de árboles y algunas cosechas.

El Centro Nacional de Huracanes pronostica que el huracán continuará debilitándose y pasará a ser clasificado como una tormenta tropical esta noche.

Mientras, su ojo continúa su trayectoria noroeste a una velocidad de 34 kilómetros por hora, que le llevará de Alabama a Mississippi y el lunes a Tennessee.

DISCOVERY PREPARADO PARA REGRESAR AL ESPACIO

La cuenta atrás para el lanzamiento del trasbordador "Discovery" comenzó hoy y culminará el próximo miércoles, cuando, si lo permite el tiempo, despegará el primer vuelo espacial tripulado de Estados Unidos tras el desastre del "Columbia".

El "Discovery" sobrevivió erguido en Cabo Cañaveral a una tormenta tropical y un huracán, y está planeado que abandone la rampa a las 19:51 GMT del miércoles, para cuando se prevén condiciones climatológicas favorables.

"Nuestro equipo de lanzamiento está bien preparado y sé que están listos para hacer volver a nuestra flota de transbordadores al espacio, para volver a la Estación Espacial Internacional (EEI) y para hacer regresar a Tierra de forma segura a la tripulación", dijo hoy Jeff Spaulding, el director de pruebas de la NASA.

Esta misión representa un reto enorme para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y para el papel de Estados Unidos en la exploración espacial durante la próxima década.

Durante la última semana, la nave, montada sobre sus cohetes propulsores y el depósito de combustible, permaneció en la rampa de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), a pesar de los embates de la tormenta tropical "Cindy" y el huracán "Dennis", que han afectado a la península floridana.

La meteoróloga Kathy Winters afirmó que hay un 70 por ciento de probabilidades de que las condiciones ambientales permitan el lanzamiento el miércoles.

Mañana, lunes, el Equipo de Dirección de Misión llevará a cabo una revisión completa de todos los informes técnicos y meteorológicos, y decidirá sobre la autorización final para el lanzamiento.


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