LONDRES, Inglaterra, jul. 13, 2005.- El secretario general del Consejo Musulmán del Reino Unido, Iqbal Sacranie, expresó hoy su "conmoción, angustia y horror" por la participación de jóvenes británicos de origen paquistaní en los ataques de Londres. En un comunicado, Sacranie manifestó el "compromiso absoluto" del consejo para que los responsables sean llevados ante la Justicia.
La Policía trata de establecer quién fue el cerebro de los cuatro atentados perpetrados la semana pasada contra la red de transporte de Londres, tras saberse que los hombres que colocaron las bombas pudieron ser terroristas suicidas.
"Mientras la investigación policial continúa, reiteramos nuestro absoluto compromiso y resolución en ayudar a la Policía a que todos los involucrados en este crimen masivo sean llevados ante la Justicia", señaló Sacranie.
"Nada en el Islám puede justificar acciones malvadas de los que colocaron las bombas", agregó.
El Consejo Musulmán del Reino Unido analiza la posibilidad de convocar una manifestación de protesta contra los terroristas que perpetraron los atentados de Londres, en los que al menos 52 personas murieron y 700 resultaron heridas.
La manifestación, que aún tiene que ser acordada, podría tener lugar en la capital británica y en otras ciudades del país.
Mientras, el presidente de la Comisión Islámica de Derechos Humanos, Massoud Shadjareh, dijo hoy que la "criminalidad de una persona no debería ser asociada con su nacionalidad, origen étnico o religión. Esta asociación es totalmente injusta y xenófoba".