BEIRUT, Líbano, jul. 22, 2005.- La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, expresó este viernes en Beirut su apoyo a las reformas políticas en Líbano y pidió una vez más el desarme de las milicias, especialmente el grupo chiíta Hezbolá. Rice, que llegó hoy viernes, a esta capital en una visita inesperada, también expresó el respaldo de Washington al nuevo Gobierno libanés, encabezado por el primer ministro Fuad Siniora, el primero en el Líbano tras la retirada de las tropas sirias del país a finales del pasado abril.
"Apoyamos al proceso político y a las reformas en Líbano, y nuestra posición respecto a Hezbolá no ha cambiado", dijo la jefe de la diplomacia de Estados Unidos en una conferencia de prensa con Siniora.
También insistió en que Beirut aplique la resolución 1.559 del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que exige el desarme de las milicias, y según la cual Siria retiró sus tropas de Líbano tras cerca de tres décadas en el territorio de ese país.
A su llegada este mediodía a Líbano, en la primera visita a este país desde que asumió el cargo en febrero pasado, Rice se reunió con Sadedin al Hariri, líder del más importante bloque parlamentario libanés e hijo del ex primer ministro Rafik Hariri, asesinado el pasado 14 de febrero.
También visitó la tumba de Rafik Hariri, en el centro de la capital libanesa, antes entrevistarse con el presidente del país, Emile Lahud, y con Siniora.
La presencia de Rice en Beirut, rodeada por especiales medidas de seguridad y secretismo, tiene lugar tres días después de la formación del gobierno de Siniora y coincide con crecientes presiones de la comunidad internacional para el desarme de Hezbolá, grupo que, por primera vez, tiene un ministro en nuevo gabinete.