SAN JUAN, Puerto Rico, jul. 22, 2005.- Una huelga de camioneros que mantuvo detenido el flujo de gasolina y el transporte de mercancía por tres días concluyó la noche del viernes luego de una reunión entre dirigentes sindicales y funcionarios gubernamentales. El flujo de gasolina en las estaciones se normalizará dentro de dos días en cuanto los transportistas se reintegren a sus labores a partir de la misma noche del viernes, dijo Víctor Rodríguez, del Frente Amplio de Camioneros y uno de los cabecillas de la movilización.
“Nosotros no queremos que este pueblo sufra más", dijo Rodríguez tras la reunión en La Fortaleza.
La mayoría de las estaciones en Puerto Rico no tenía gasolina el viernes luego de que los conductores acudieron frenéticamente a abastecer sus autos al conocer que los camioneros se rehusaban a llevar más combustible.
La reunión en la sede del gobierno la noche del viernes entre dirigentes transportistas y los secretarios de Estado, Trabajo y Gobernación se efectuó luego de que el gobernador Aníbal Acevedo Vilá exigiera el jueves que los camioneros permitieran al país regresar a la normalidad y activara la Guardia Nacional para garantizar la distribución de gasolina.
El único acuerdo concreto producto de la reunión fue el de celebrar vistas públicas en un mes para analizar las tarifas de acarreo que los transportistas insisten deben incrementar por 30%.
Por lo pronto se mantendrán vigentes las mismas tarifas que estaban en vigor antes del paro.
El gobernador, en declaraciones a la prensa tras la reunión, exhortó a los camioneros a que trabajen con diligencia para abastecer lo antes posible a las gasolineras y las tiendas de comestibles, pidiéndole a los transportistas a que "den la milla extra" (un esfuerzo adicional) para que "vuelva la normalidad al pueblo de Puerto Rico".
"No tengo la más mínima duda de que van a dar la milla extra... Tengo la confianza de que así van a actuar", sostuvo Acevedo Vilá, quien dijo que la mayoría de los transportistas nunca simpatizaron con la huelga.
Acevedo Vilá afirmó que "nosotros no nos íbamos a dejar intimidar por presiones indebidas" de los camioneros, y dijo que el pueblo y el gobierno aprendieron "la gran fragilidad que tenemos por ser una isla cuando se afectan los suministros".
Las autoridades no reportaron el viernes incidentes mayores de violencia, más allá de escaramuzas entre camioneros o clientes de combustible. El jueves, un agente de seguridad recibió un balazo mientras escoltaba un camión que se aprestaba a transportar gasolina.
La decisión de suspender el paro debe ser ratificada por los sindicatos en asamblea general.
Alborotados y algunos con cerveza en mano junto a sus camiones en el Muelle de San Juan, los transportistas se mostraron en desacuerdo con la decisión de sus dirigentes de suspender la huelga.
Pero Rodríguez dijo a su salida de la reunión que lamentaba el sufrimiento que los ciudadanos puedan haber pasado debido a las manifestaciones.
"Si tengo que pedir perdón, lo voy a hacer", dijo Rodríguez. “Desde hoy comenzamos el proceso de trabajo".
La paralización del flujo de gasolina provocó que se detuviera la recolección de basura, que los turistas cancelaran habitaciones reservadas, que personas alarmadas abarrotaran cajeros automáticos y que el sector agrícola temiera pérdidas millonarias.