TOKIO, Japón, jul. 23, 2005.- Un terremoto de 5.7 grados en la escala abierta de Richter sacudió hoy sábado con fuerza la provincia de Kanto, cuya capital es Tokio, sin que las primeras informaciones hablen de víctimas ni daños. Todos los vuelos han quedado suspendidos en el aeropuerto internacional de Narita y la red ferroviaria alrededor de la capital japonesa ha quedado paralizada.
El temblor se sintió con mucha fuerza en Tokio, cuyos inmuebles, que soportan los seísmo gracias a las estrictas medidas en materia de construcción, se vieron sacudidos durante más de 20 segundos.
El Servicio Meteorológica Nacional informó de que el movimiento telúrico se registró alrededor de las 4:45 hora local (08:45 GMT), y señaló que no existe peligro de que se origine un tsunami (ola gigante).
En la escala japonesa de 7, el seísmo quedó registrado en una intensidad de 5, según la Agencia Sismológica japonesa, que también señaló que el epicentro se situó al norte de la provincia de Chiba, colindante con Tokio.
Según las primeras informaciones, no se conoce la existencia de víctimas ni se han recibido denuncias de desperfectos vinculados al terremoto.
La última catástrofe de gran magnitud por un terremoto en Japón se produjo el pasado 23 de octubre, al encadenarse una serie de poderosos seísmos en la región de Niigata, que ocasionaron 46 muertos y más de 3 mil heridos.