SHARM EL SHEIJ, Egipto, jul. 23, 2005.- Los atentados de la pasada madrugada en la ciudad de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, ya han dejado 90 muertos y más de 150 heridos, según fuentes médicas y policiales. Las mismas fuentes indicaron que entre las víctimas mortales hay 21 policías egipcios, cuatro de ellos oficiales, y confirmaron que al menos 17 heridos, doce de ellos turistas extranjeros, han sido trasladados a hospitales de El Cairo.
Entre las víctimas mortales hay sólo siete turistas extranjeros, reiteraron las fuentes, aunque reconocieron que varios cadáveres aún siguen sin identificar.
De acuerdo con las fuentes policiales, en dos de los tres atentados registrados hoy se utilizaron dos camionetas cargadas con explosivos; el primero de ellos ocurrió poco después de la una de la pasada madrugada y tuvo como blanco el mercado antiguo de Sharm.
El segundo fue dirigido, pocos minutos más tarde, contra el hotel Ghazala Gardens.
Una tercera explosión se produjo, unos diez minutos después, en un aparcamiento en el barrio moderno de Naama Bay, uno de los lugares más atractivos y conocido por sus hoteles de lujo.
En este tercer atentado un hombre arrojó una maleta cargada con explosivos al verse rodeado por un grupo de policías, lo que causó la muerte de 21 de ellos.
Según las fuentes, el terrorista que tiró la maleta no tenía, al parecer, como blanco el aparcamiento, sino varios casinos ubicados a unos 400 metros de éste y frecuentados por turistas árabes y extranjeros.
SABÍAN QUE 'ALGO' IBA A OCURRIR
Algunas fuentes policiales revelaron que las autoridades tenían informaciones desde hace cuatro días de que "algo iba a ocurrir", por lo que reforzaron la seguridad en Sharm el Sheij, y establecieron puestos de control adicionales en todas las carreteras que conducen a la ciudad, a unos 500 kilómetros al este de El Cairo.
Tras los ataques, los primeros en Sharm el Sheij y los peores en la historia moderna de Egipto, las autoridades adoptaron medidas de seguridad sin precedentes en todo el país, especialmente en los aeropuertos y los puestos fronterizos.
Además, emprendieron una amplia operación de "peinado" en el Sinaí en un intento de detener a supuestos implicados en los atentados, que se produjeron un día antes de que un tribunal de la seguridad del Estado reanude el juicio contra tres egipcios en relación con los ataques de octubre pasado en Taba.
La ciudad costera de Sharm el Sheij ha sido ocupada por policías y militares que cortan el acceso a todos los hoteles, mientras los turistas deambulan atónitos por la ciudad quejándose de la falta de información.
La serie de atentados, que dejaron al menos 83 muertos y más de un centenar de heridos, han obligado a reforzar las medidas de seguridad en todo el país, y especialmente en Sharm el Sheij, una ciudad de vacaciones que hoy, en plena temporada alta, parece un desierto.
Las calles, que habitualmente muestran un continuo ir y venir de visitantes, aparecían hoy vacías, sólo ocupadas por los miembros de los servicios de emergencia, algún curioso y decenas de periodistas.
Los accesos a todos los hoteles están cortados por controles militares, así como algunas de las principales arterias de la ciudad y los lugares de los atentados.
Las marcas de la barbarie son todavía perfectamente visibles en los edificios dañados y, sobre todo, en los rostros de los que presenciaron el horror.