JERUSALÉN, Israel, ago. 7, 2005.- Benjamín Netanyahu dimitió este domingo como ministro de Finanzas israelí debido a su oposición al Plan de Desconexión que en su opinión convertirá la franja de Gaza en una base del terrorismo islámico. "Todas mis advertencias se hacen realidad. Gaza se convertirá en una base del terrorismo islámico y todos lo ven", dijo el ex primer ministro israelí en una rueda de prensa que celebró después de presentar su carta de dimisión.
Además, asegura que el presidente palestino "Abú Mazen (alias de Mahmud Abás) dice que se trata sólo de la primera fase y que después llegarán a Jerusalén, mientras las demás organizaciones terroristas afirman que es el comienzo de la liberación de toda Palestina".
Netanyahu reconoció que su dimisión no alterará el curso del Plan de Desconexión debido a que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, tiene una mayoría automática en el Gobierno y en el Parlamento.
"Sé que nada va a ayudar porque hay una mayoría automática en el Gobierno y en el Parlamento que contradice los valores por los que (los votantes) nos eligieron", afirmó.
El ex primer ministro explicó que se marcha del Gobierno por cuestión de principios y satisfecho con su labor como ministro de Finanzas después de haber sacado a Israel de una grave crisis económica con una serie de reformas que calificó de "históricas".
“EL MOMENTO DE LA VERDAD”
En la carta de renuncia Netanyahu afirma que "hemos llegado al momento de la verdad".
"Hay un camino para hacer la paz y conseguir la seguridad pero una retirada unilateral bajo fuego y sin nada a cambio no es el camino para la paz y la seguridad", añade Netanyahu en referencia al Plan de Desconexión cuya aplicación comenzará el próximo 15 de agosto.
Según Netanyahu, el regreso a las fronteras de 1967, con la evacuación de los territorios ocupados por Israel ese año, pondrá en peligro integridad de Jerusalén.
Netanyahu anunció su dimisión esta tarde durante una reunión del consejo de ministros en la que el Gobierno israelí aprobó en una votación la retirada de los primeros tres asentamientos de la franja de Gaza.
La resolución, que afecta a los asentamientos de Netzarim, Kfar Darom y Morag, fue aprobada por 17 a favor y 5 en contra.
A pesar de que el Gobierno y el Parlamento israelí han aprobado la retirada israelí de la franja de Gaza y de Cisjordania, el plan se ha dividido en cuatro grupos de asentamientos cuya evacuación se debe aprobar por separado.
El comienzo de la operación para la "desconexión" de Gaza está previsto para el próximo lunes 15 y se prevé que centenares de familias, respaldadas por unos miles de extremistas de la derecha ultranacionalista, intentarán resistir el desalojo.
En la compleja y gigantesca operación de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional participarán alrededor de 55 mil efectivos. En el desalojo, a cargo de la policía, los agentes irán desarmados.
También los colonos entregaron sus armas a los arsenales de los asentamientos, con excepción de los jefes de seguridad por posibles ataques de facciones de la resistencia palestina, una previsión declarada del jefe de las Fuerzas Armadas, general Dan Halutz.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside Mahmud Abás, acantonará una fuerza de 5 mil hombres de su Fuerza Nacional de Seguridad entre la población palestina y los asentamientos y los efectivos de Israel, que conquistó Gaza en la guerra de 1967.
La radio israelí informó de que ni los asesores de Netanyahu estaban al corriente de su intención de dimitir.
Netanyahu, considerado actualmente uno de los más radicales dentro del partido gobernante Likud, espera poder arrebatar a Sharon el liderazgo de ese grupo político en los próximos meses.
SHARON ADVIERTE QUE SEGUIRÁ ADELANTE
Por su parte, Sharon ha afirmado que la evacuación de los asentamientos continuará según el plan y declaró por medio de un comunicado de su oficina que Israel continuará "con la misma política económica", a pesar de la dimisión del ministro de Finanzas.
El primer ministro Sharon llamó al gobernador del Banco de Israel, Stanley Fischer, nombrado por Netanyahu, para garantizarle que la dimisión del ministro de Finanzas no afectará a la política económica de Israel ni a las previsiones macroeconómicas en los próximos.
Tras la dimisión de Netanyahu, el índice de la Bolsa de Tel Aviv TA-25 de las principales acciones cerró hoy con un descenso del 5,23 por ciento, 36,79 puntos, hasta 666,01 puntos, con lo que la subida en moneda local en lo que va de año se redujo al 7,78 por ciento, tras haber alcanzado máximos anuales la semana pasada.
Netanyahu, uno de los políticos israelíes más hábiles y brillantes, ha sido el impulsor de una política económica neoliberal en Israel.
Ha encarnado la política económica neoliberal mediante la privatización de las más importantes empresas públicas, la bajada de impuestos y reformas estructurales, que buscaron mayor eficacia y la reducción del sector público israelí.
El nombramiento de Fischer como gobernador del Banco de Israel corroboró su política económica.