LONDRES, Inglaterra, ago. 8, 2005.- Cuatro presuntos responsables de los fallidos atentados del pasado 21 de julio en esta capital comparecieron este lunes ante un tribunal, que decidió mantenerlos bajo custodia hasta el próximo 14 de noviembre. Ibrahim Muktar Said, de 27 años de edad y supuesto responsable del ataque contra un autobús urbano de la línea 26 en Hackney, fue el primero de los acusados en comparecer ante el tribunal de Belmarsh, sureste de Londres.
Otros dos presuntos responsables, Ramzi Mohamed y Yassin Omar, comparecieron ante el tribunal de Bow Street, establecido de manera excepcional junto a la prisión de alta seguridad de Belmarsh, donde están detenidos en espera de juicio.
Un cuarto hombre, Manfo Kwaku Asiedu, de 32 años, compareció en relación con el hallazgo de una mochila en Londres, pues la policía sospecha que era el quinto que tenía la intención de perpetrar un ataque ese 21 de julio.
En la audiencia de este lunes, los cuatro sospechosos, acusados de intento de asesinato, conspiración para asesinar y posesión o elaboración de explosivos, sólo hablaron para confirmar sus nombres.
El cuarto sospechoso material de los atentados del día 21, Osman Hussein, permanece bajo arresto en Italia a la espera de ser extraditado a Reino Unido, donde se le quiere interrogar en relación al fallido ataque contra la estación de Sheperdïs Bush.
En tanto, tres hombres más (Yassin Abdullah Ali de 30 años, Wharbi Mohammed, de 22, y Asias Girma, de 20) también comparecieron ante los tribunales, acusados de ayudar a los sospechosos a evitar ser detenidos.
La semana pasada, seis personas comparecieron ante los tribunales acusados de ocultar el paradero de Osman Hussein, incluyendo su esposa.
Said, Mohamed y Asiedu fueron detenidos el 29 de julio en una gran operación policial en el barrio de Notting Hill, en el oeste de esta capital, mientras ese mismo día también fue arrestado Oman en Roma.
Los presuntos autores fueron detenidos después de que la policía británica difundió las fotografías de sus rostros y tras una intensa investigación de los servicios secretos británicos.