JERUSALÉN, Israel, ago. 10, 2005.- Unos 50 mil judíos rezaron este miércoles ante el Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén, para pedir a Yavé que evite la expulsión de unos 8 mil 500 colonos de la franja de Gaza y de Cisjordania mediante el Plan de Desconexión, que comienza el próximo lunes. Rabinos de todo Israel y de todas las corrientes espirituales han acudido hoy al lugar más santo del judaísmo, el Muro de los Lamentos, único vestigio del segundo Monte del Templo que fue destruido por el emperador Tito el año 70 d.C., para rezar por la suerte de los colonos.
Uno de los líderes de los religiosos askenazíes, el anciano rabino Menajem Porush, declaró: "Tenemos pueblos llenos de Torás y de yeshivas (escuelas religiosas), con rectos judíos, que temen a los Cislos, estamos obligados a rezar por ellos para que los decretos (de evacuación) queden anulados".
Ortodoxos judíos e israelíes contrarios al Plan de Desconexión se han dado cita a las 18:00 hora local (16:00 GMT) en la ciudad vieja de Jerusalén para elevar la última oración masiva antes de que el Ejército actúe por la fuerza en el desalojo de los colonos renuentes a abandonar los asentamientos voluntariamente.
Decenas de autobuses repletos de fieles, la mayoría de ellos parejas jóvenes con niños, no cesaban de llegar a los aledaños de la ciudad vieja y muy pronto, las carreteras que la rodean quedaron atascadas.
Ante la dificultad de alcanzar la plaza del Muro, muchos grupos de judíos ortodoxos optaron por orar en los muros del paseo que conduce a la monumental puerta de Yafa.
“UN JUDÍO NO EXPULSA A OTRO JUDÍO”
El color naranja, que representa el desacuerdo con el Plan de Desconexión ha vuelto a ser el protagonista. Cintas, camisetas o pulseras que imitan a las que promovió Lance Armstrong para la lucha contra el cáncer, pero en esta ocasión con el eslogan "un judío no expulsa a otro judío", se vendían en cada esquina.
Agentes de policía han vigilado en todo momento el acontecimiento y sobre todo, la Explanada de las Mezquitas para evitar cualquier incursión de algún radical israelí que profanara el lugar santo musulmán o ataques de extremistas palestinos.
La policía se prepara para la manifestación de mañana, jueves, en Tel Aviv convocada en la Plaza Issac Rabin para protestar también contra el Plan de Desconexión.
Fuentes de la seguridad israelí se mostraron preocupadas por los actos masivos que se celebran estos días en Israel dado "el gran número de alertas de ataques terroristas", informó la radio de Israel.
ENSAYO DE EVACUACIÓN
Por otra parte, en un ensayo final, miles de soldados israelíes se prepararon este miércoles para las peores situaciones posibles durante el retiro de Gaza, desde fuego de morteros palestinos hasta violencia por parte de los colonos.
Se usó música rock transmitida por parlantes de altísima potencia para obligar a un grupo de fingidos manifestantes a abandonar un edificio, un método ya ensayado por Estados Unidos en Panamá para capturar al entonces presidente Manuel Noriega en 1989.
A partir del 15 de agosto, unos 55 mil soldados y policías evacuarán a 9 mil colonos de 21 asentamientos en Gaza y cuatro en Cisjordania.
Aunque las autoridades prevén que la mayoría de los colonos saldrán pacíficamente, se preparan para enfrentar resistencia pasiva y ataques de extremistas judíos o milicianos palestinos.
El ensayo del miércoles se realizó en Kerem Shalom, una granja comunitaria en la frontera con Gaza, cuyos residentes se alojaron mientras tanto en un hotel a expensas del ejército.
"Tratamos de verificar todas las hipótesis. Pase lo que pase, seguiremos hasta evacuar la aldea", dijo el vocero policial Yehuda Maman.
Los primeros soldados llegaron a Kerem Shalom al amanecer, seguidos por policías y fuerzas paramilitares.
Soldados que hacían las veces de colonos se atrincheraron en una sinagoga y subieron a los tejados, desde donde gritaban consignas y arrojaban bolsas de harina.
Los soldados llevaron escaleras y una grúa con un contenedor para bajar a los manifestantes. Un "colono" fingió un ataque cardíaco y una "mujer embarazada" sufrió una descompostura. Ambos fueron atendido por paramédicos.
En determinado momento el ejército trajo un parlante para tapar las consignas mediante música rock. Luego los soldados lo usaron para dar órdenes enérgicas a los colonos.
Cuando los soldados escoltaban a la gente a los autobuses, cayeron morteros de fogueo "palestinos". Algunos soldados buscaron refugio, otros continuaron el operativo.
En medio de la confusión, falsos milicianos entraron a la aldea y tomaron rehenes, provocando la intervención de las fuerzas especiales.
Mark Kahlberg, un vocero policial, dijo que el ensayo culminó con éxito. "Se hizo todo tal como estaba preparado", dijo, y añadió que habrá contacto con la seguridad palestina para mantener el orden durante la evacuación. Este miércoles, el viceprimer ministro Ehud Olmert exhortó a los palestinos a mostrarse enérgicos con los milicianos y expresó esperanzas de que la evacuación permita reanudar las conversaciones de paz.