LA HABANA, Cuba, ago. 12, 2005.- Simpatizantes del gobierno del presidente cubano Fidel Castro impidieron este viernes una reunión del opositor movimiento "Todos Unidos", con la celebración de un mitin de repudio frente a la vivienda donde se iba a celebrar. La principal de varias demostraciones progubernamentales se realizó este viernes en las inmediaciones de la casa del ex piloto Vladimiro Roca, hijo del fallecido líder del Partido Socialista Popular (antiguo Comunista), Blas Roca.
En la vivienda de Roca, en el barrio Nuevo Vedado, estaba prevista la reunión mensual de la Comisión de Relatoria de la coalición "Todos Unidos", sin estatus legal, informó a la prensa el activista humanitario, Elizardo Sánchez.
Según Sánchez, presidente de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), "agentes desplegados alrededor de la casa" impidieron que varios opositores llegaran al cónclave.
Entre estos activistas se cuentan Marcos de Miranda, del Colegio de Pedagogos de Cuba; Julia Cecilia Delgado del Partido Liberal de Cuba; Ernesto Colas de la Corriente Liberal Cubana, y Sánchez, quien fue conminado a abandonar el lugar.
El gobierno rechaza la existencia de una oposición interna en la isla y califica a los pequeños grupos disidentes de "contrarrevolucionarios" al servicio de la política de Estados Unidos para socavar la Revolución.
En forma simultánea se efectuaron actos de repudio frente a las casas de los también opositores León Padrón Azcuy, del Movimiento Liberal Cubano, y el Dr. Darsi Ferrer de la Corriente Liberal.
Un vehículo policial se encontraba en los alrededores de la vivienda, en tanto con un equipo de sonido se propalaban consignas contra Roca y canciones de músicos locales como el trovador y diputado de la Asamblea Nacional, Silvio Rodríguez.
Al conmemorar el pasado 26 de julio el 52 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, Castro advirtió que el pueblo revolucionario no iba a dejar avanzar "ni un milímetro más" a los disidentes, a quienes tildó de "mercenarios" y "lumpen".
El mandatario isleño aludió así a los mítines de repudio que ocurrieron el 13 y 22 de julio pasado en los que fueron detenidos una treintena de disidentes, 15 de los cuales todavía permanecen en prisión, según fuentes opositoras.
Estados Unidos, la Unión Europea y algunos organismos internacionales pidieron al gobierno cubano respetar los derechos de libre expresión, reunión y asociación.
“No están dejando ni hacer reuniones. Hay un endurecimiento. Castro dijo ni un milímetro (...), pero es más atrás de la línea que existía antes, porque no están permitiendo ni reuniones", dijo Sánchez a periodistas.
"Aquí (ahora) no hay más reunión que ésta (...) Nuestra identidad es la revolución y nuestra consigna es Fidel", explicó por su parte a periodistas el militante oficialista Juan Laguna, de 70 años de edad.
"Esto es fascismo (...) Tú crees que con esta gente se puede razonar, con gente que está movilizada, que está bajo el miedo de la seguridad del Estado?," dijo Roca, detrás de la protección de las rejas de su jardín.
Los manifestantes, que cantaron el himno nacional, acusaron a Roca, uno de los dirigentes de "Todos Unidos", de traicionar los ideales de su padre.
"A Fidel se le respeta", "la calle es del pueblo y para el pueblo", gritaron algunos de los manifestantes, que también lanzaron vivas a Castro y recordaron que el sábado cumple 79 años de edad.