SAO PAULO, Brasil, ago. 18, 2005.- Más de 2 mil manifestantes marcharon este jueves por las avenidas de Sao Paulo demandando que sean llevados a la justicia los responsables de actos de corrupción, en un escándalo que estremece al gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva. La policía dijo que cerca de 2 mil 500 personas marcharon tres kilómetros hasta formar una concentración pacífica frente al Teatro Municipal de Sao Paulo.
El presidente Lula, quien no ha sido directamente señalado en el caso, negó conocer cualquier acto ilícito.
En la protesta no se escucharon consignas pidiendo juicio al presidente, pero se repitieron gritos escuchados ya esta semana en manifestaciones en Brasilia, de que Lula si sabía de manejos financieros oscuros del partido.
Muchos manifestantes, al igual que los congresistas que investigan las denuncias, la cercanía de Dirceu con el mandatario hace poco creíble la versión que el mandatario desconocía todo lo relativo a las denuncias.
La protesta del jueves fue la tercera esta semana desde que estalló el escándalo en junio.
El miércoles, cerca de 18 mil personas marcharon por el centro de Brasilia gritando consignas y pidiendo la salida del cargo de Lula.
Un día antes, la primera manifestación en la que participaron unas 10 mil personas, pidió castigo para los corruptos, pero lanzó vivas al mandatario.
El PT niega los sobornos, mientras que uno de los directivos que renunciaron solo ha admitido que lo que hubo fue un financiamiento ilegal o no declarado de campañas electorales del partido y de grupos aliados por unos 50 millones de reales, unos 21 millones de reales.