FÉNIX, Estados Unidos, ago. 29, 2005.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró este lunes los estados de Luisiana y Misisipi como zonas catastróficas para agilizar la llegada de recursos federales a la población afectada por el huracán "Katrina". "Quiero que la gente de la Costa del Golfo sepa que el Gobierno federal está preparado para ayudarles cuando pase el huracán", declaró Bush en la ciudad de El Mirage (Arizona), donde se desplazó hoy para participar en un acto público.
El presidente hizo un llamado a la población de las zonas en estado de alerta para que no abandonen los refugios hasta que las autoridades locales digan que pueden hacerlo porque, añadió, la "costa del Golfo está siendo golpeada, y golpeada fuerte".
"Katrina" llegó hoy a las costas de Luisiana con fuertes vientos e intensas lluvias que están afectando también zonas de los estados de Misisipi y Alabama.
Hasta ahora ha dejado al menos tres muertos en Nueva Orleáns, ciudad que fue evacuada el domingo, y se teme que cause pérdidas materiales que, según compañías aseguradoras, pueden llegar a 25 mil millones de dólares.
La declaración de estados catastróficos en Luisiana y Misisipi "permitirá que los fondos federales sean utilizados para desplegar recursos de ayuda en esos dos estados", precisó a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
El dinero del Gobierno federal, añadió, se utilizará para financiar los esfuerzos de "respuesta y recuperación".
McClellan también se refirió a la posibilidad de que el presidente autorice un préstamo de la Reserva Estratégica de Petróleo a algunas refinerías para neutralizar la alteración en el suministro provocada por el huracán.
Según el portavoz, "el Departamento de Energía está evaluando la situación" y tomará una decisión cuando lo considere oportuno.
La Reserva Estratégica, recordó, "está ahí para situaciones de emergencia", en las que se incluyen los desastres naturales.