TEXAS, Estados Unidos, ago, 29, 2005.- Un quinto soldado estadounidense acusado de maltratar a un prisionero que después falleció en Afganistán será sometido a juicio el próximo martes.
Anthony Morden, un reservista de Ohio, de la Compañía 377 de la Policía Militar, fue acusado de agresión, maltrato y por dar una falsa declaración oficial.
Los investigadores militares acusaron a Morden de ser uno de por lo menos seis soldados que golpearon a un detenido de nombre Dilawar.
El prisionero falleció después de más de una semana de haber sido trasladado al centro de detención de la base aérea Bagram de Afganistán en el 2002.
Según revela la autopsia, las piernas de Dilawar habían recibido tantos golpes que hubieran tenido que ser amputadas si el hombre vivía.
La práctica de golpear a los detenidos en las rodillas cuando están engrillados ha sido una de las principales acusaciones en los casos de abusos.
De los nueve soldados acusados inicialmente de golpear a Dilawar y a otro detenido conocido como Habibula, cuatro han sido convictos o se han declarado culpables.
Las acusaciones que se le hicieron al sargento James Boland fueron desechados y le fue entregada una carta de reprensión por negligencia en el cargo.