LONDRES, Inglaterra, sep. 2, 2005.- El primer ministro británico, Tony Blair, ofreció este viernes "toda la ayuda posible" a los damnificados del huracán "Katrina", que ha asolado la costa del Golfo de México en Estados Unidos y ha dejado a cientos de miles de personas sin hogar. Blair, que el jueves ya habló con el presidente George W. Bush para ofrecerle su colaboración, subrayó que el Reino Unido ayudará "de cualquier forma posible" a los afectados por la tragedia, que calificó de "terrible".
"Todo el país se solidariza con la gente de la costa del Golfo que ha sido afectada por esta terrible tragedia natural", afirmó, en su primera comparecencia pública tras las vacaciones.
El primer ministro expresó la solidaridad del pueblo británico y dijo que dedicará sus plegarias a las víctimas del huracán, que causó un millar de muertos y numerosos daños materiales.
SCHROEDER TAMBIÉN TIENDE LA MANO A BUSH
Por otra parte, el canciller alemán, Gerhard Schroeder, ha ofrecido a Estados Unidos ayuda amplia e inmediata para paliar los daños causados por el huracán "Katrina".
En una comparecencia ante la prensa tras una reunión de emergencia con sus ministros competentes sobre el tema del huracán, Schroeder anunció que "toda la ayuda que se pueda movilizar será movilizada" y recordó que, habida cuenta del apoyo americano recibido por Alemania en el pasado, esto es algo que "se le debe a Estados Unidos".
Entre la ayuda que Alemania puede enviar a la regiones del Sur de Estados Unidos afectadas por el huracán, el canciller mencionó equipos médicos, principalmente para vacunar a la población contra posibles enfermedades infecciosas, material de purificación de aguas o maquinaria para quitar escombros y limpiar el medioambiente.
El Gobierno ha señalado que los equipos alemanes han realizado tareas similares después del tsunami en el sureste asiático y que está en condiciones de intervenir de forma muy rápida.
Portavoces del Gobierno indicaron que Alemania ha ofrecido también a EEUU facilidades de transportes, hospitales ambulantes y ayuda para la construcción de alojamientos provisionales.
Schroeder reconoció que no había presentado su oferta directamente al presidente George Bush (con quien no tiene relaciones demasiado buenas), pero recalcó que éste se encuentra en la zona siniestrada y "tiene otra cosa que hacer que hablar por teléfono".
El Gobierno está en comunicación con Estados Unidos por otros canales y esta tarde el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, tratará de la ayuda con el nuevo embajador estadounidense en este país que acaba precisamente de presentar sus cartas credenciales y visita por primera vez el Ministerio.