WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 3, 2005.- El presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, William H. Rehnquist, falleció este sábado a los 80 años de un cáncer de tiroides.
Rehnquist murió en su residencia en Arlington, en el estado de Virginia, informó la portavoz del Supremo, Kathy Arberg.
Arberg dijo en un comunicado que el magistrado expiró en presencia de sus tres hijos tras batallar con un cáncer de tiroides que le fue diagnosticado en octubre de 2004.
A pesar de su enfermedad, Rehnquist continuó en el desempeño de sus funciones al frente del Tribunal Supremo hasta que "se precipitó un declive en su salud en los últimos dos días", según la portavoz.
El anciano presidente del Supremo fue hospitalizado por última vez el 4 de agosto pasado para ser sometido a una evaluación tras la cual fue dado de alta, según se informó entonces oficialmente.
Era la segunda vez que Rehnquist ingresaba en el Centro Hospitalario de Arlington (Virginia), vecino a Washington, en los dos últimos meses debido al mismo problema.
Los nueve miembros del Tribunal Supremo de Estados Unidos son designados por el presidente del país y se mantienen en el cargo de manera vitalicia.
Cuando fue ingresado en el hospital en junio pasado, Rehnquist dijo que los rumores sobre su inminente retiro no tenían fundamento.
En enero de este año, Rehnquist causó sorpresa al tomar el juramento de rigor al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en el inicio de su segundo y último período de cuatro años en la Casa Blanca.
Al iniciarse el receso judicial de verano se creyó que Rehnquist presentaría finalmente su renuncia.
Sin embargo, quien sí dimitió fue la juez Sandra Day O'Connor, que produjo así la primera vacante del Tribunal Supremo en 11 años.
Rehnquist fue elegido para el Supremo por el ya fallecido presidente de Estados Unidos, el republicano Richard Nixon, en 1971, y designado presidente en 1986 durante la administración de Ronald Reagan, también republicano.