NUEVA ORLEÁNS, Estados Unidos, sep. 4, 2005.- Los responsables militares y de seguridad nacional de los Estados Unidos defendieron este domingo la respuesta de las autoridades federales a la crisis causada por el huracán Katrina en el sur de Estados Unidos y la inundación de Nueva Orleáns. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, repitió las palabras del presidente, George W. Bush, y calificó el paso del Katrina por los estados de Florida, Luisiana, Misisipi, Alabama y Tennessee "un desastre natural de proporciones históricas”.
"No hay nada que se aproxime en la historia de nuestro país", dijo.
La respuesta de las autoridades federales, desde la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) hasta el Departamento de Defensa, y la actitud del propio Bush, en los primeros días de la crisis, ha sido duramente cuestionada desde medios de comunicación y especialmente por políticos locales.
El alcalde de Nueva Orleáns, Ray Nagin, utilizó más de una expresión malsonante en entrevistas para calificar la actuación del gobierno federal.
El propio Bush expresó que la respuesta dada a la crisis había sido "inaceptable" aunque posteriormente matizó estas palabras.
En este tono, el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, alabó hoy "el extraordinario trabajo" llevado a cabo, en su opinión, por la Guardia Nacional y el Ejército.
Por su parte, el teniente general Russel Honoré, comandante en jefe de la fuerza de trabajo Katrina, a cargo de las tareas de rescate y recuperación, recalcó lo imprevisible de la trayectoria de Katrina y las dificultades logísticas creadas por la magnitud de la destrucción.
"La mayor parte de la destrucción en Nueva Orleáns se debe a las inundaciones, pero en Misisipi fue el huracán" dijo Honoré para añadir a continuación que "cuando se produjo la ruptura de diques y las bombas de achique se rompieron tuvimos el segundo desastre, la inundación. Eso restringió nuestra respuesta".
El director del FEMA, Michael Brown -que ha sido el principal objetivo de las críticas por la pobre actuación de su agencia-, agradeció a Rumsfeld y al teniente general Honoré la presencia militar, "que nos ha permitido realizar nuestro trabajo”.