WASHINGTON, sep. 6, 2005.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pedirá al Congreso 40 mil millones de dólares para hacer frente a las tareas de asistencia a las víctimas del huracán "Katrina", informaron este martes fuentes del Capitolio. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid, ha calculado que serán necesarios al menos 150 mil millones dólares para hacer frente a los esfuerzos de asistencia a los damnificados por el huracán en los estado de Luisiana, Alabama y Misisipi.
La semana pasada, el Congreso aprobó un paquete de ayuda de 10 mil 500 millones de dólares, la mayoría destinada a la Administración Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), la agencia federal encargada de coordinar la respuesta a desastres naturales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende FEMA, divulgó este martes una lista que resume sus esfuerzos de rescate y evacuación, así como la distribución de agua y alimentos para los damnificados.
Según el DHS, unas 182 mil personas han sido desplazadas a unos 559 albergues en varios estados del país, se han salvado 32 mil vidas y se han distribuido 18 millones de litros de agua y 11.3 millones de comidas rápidas.
Bush anunció este martes que se pondrá al frente de una investigación para determinar cuáles han sido los aciertos y cuáles los errores en los esfuerzos de asistencia a las víctimas del huracán, con el objeto de conseguir que el país esté completamente preparado en caso de un nuevo desastre natural o un atentado de grandes dimensiones.
El presidente ha sido objeto de numerosas críticas acerca de cómo ha funcionado el dispositivo de urgencia, al que se achaca el haber reaccionado con excesiva lentitud.
Bush ha invitado a los dirigentes del Congreso a una reunión en la Casa Blanca para tratar sobre los esfuerzos de asistencia, la primera desde que "Katrina" pasó por el sur del país hace nueve días.
Hasta el momento se desconoce el número total de muertos a causa del huracán, aunque Ray Nagin, el alcalde de Nueva Orleans, la ciudad más afectada por el huracán, ha calculado que puede alcanzar los 10 mil.
Cientos de miles de personas han quedado convertidas en desplazados internos y miles de viviendas y comercios, especialmente en Nueva Orleans, han resultado destruidos.