WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 6, 2005.- Cinco personas murieron de cólera en la ciudad de Nueva Orleáns debido a la presencia de aguas contaminadas con basura, excrementos y petróleo, informó la cadena estadounidense de televisión CNN. El 80 por ciento de la ciudad quedó cubierto por las aguas tras el paso del huracán "Katrina" que el pasado lunes arrasó los estados sureños de Luisiana, Misisipi y Alabama.
La cadena de televisión no proporcionó mayores detalles, pero la noticia de esos decesos se conoció después de que las autoridades de salud advirtieron del peligro de enfermedades intestinales y respiratorias como consecuencia de la contaminación de las aguas.
"Lo primero que debemos hacer es asegurar que haya buenos servicios sanitarios, lo cual ahora no existe en la región, no hay agua ni servicios de alcantarillado", dijo Michael Osterholm, director del Centro de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minesota.
"Hay gente congregada en zonas donde los agentes infecciosos son un riesgo muy alto. El potencial de brotes epidémicos es real", añadió.
"Cuando hay tanta gente congregada en esas condiciones (de hacinamiento), una sola persona que esté infectada puede contagiar a las demás", dijo.
El Gobierno del presidente George W. Bush declaró en estado emergencia sanitaria toda la zona del Golfo de México para poner en marcha las medidas destinadas a impedir la propagación de enfermedades.
Las autoridades han señalado que otra enfermedad potencial que podría presentarse en los próximos días es la hepatitis A.