TOKIO, Japón, sep. 7, 2005.- El tifón "Nabi", que azotó los dos últimos días el suroeste de Japón, dejó este martes la costa occidental de este archipiélago un balance provisional de nueve muertos, 14 desaparecidos y cerca de 90 heridos. En las últimas 48 horas, las autoridades aconsejaron la evacuación de casi 242 mil personas en las islas de Kyushu y en las regiones de Kinki y Chugoku, en la ínsula mayor de Honshu, y otras 40 mil abandonaron sus hogares voluntariamente.
El tifón Nabi, con vientos de hasta 126 kilómetros por hora, afectó esta noche a la provincia de Nagasaki y entró en el Mar de Japón.
Según el Servicio de Meteorología de Japón, el "Nabi" puede afectar aún al norte del país, cruzando sobre la septentrional isla de Hokkaido, donde está en vigor la alerta máxima por tifones para las próximas jornadas.
La mayor parte de las personas que han perecido o se encuentran desaparecidas a consecuencia del tifón fueron víctimas de aludes o corrimientos de tierra que en algunas localidades rurales sepultaron barriadas completas.
El tifón obligó a suspender las operaciones de numerosas fábricas, con millones de dólares en pérdidas.
Así, la planta de "Nissan" en la región de Fukuoka, en Kyushu, tuvo que suspender su producción durante todo el día de ayer, provocando un retraso en la salida al mercado de 2 mil vehículos.
Una filial de "Toyota" suspendió sus operaciones parcialmente y la firma "Canon" paró la producción en dos de sus plantas en esa isla, incluida la de Oita, donde produce el 60 por ciento de sus cámaras digitales.