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LIMA, Perú, sep. 14, 2005.- El vicepresidente peruano, David Waisman, dijo este miércoles que "hay inmoralidad en las autoridades japonesas" por mantener en su territorio al ex presidente Alberto Fujimori, procesado en Perú por corrupción y delitos de lesa humanidad.
"Qué hace el gobierno japonés, sabiendo de que ese señor está pedido por la justicia de un país que se llama Perú, que no lo bota", recalcó Waisman, actualmente a cargo de la Presidencia por ausencia del mandatario, Alejandro Toledo, quien está en Estados Unidos.
El vicepresidente añadió, en declaraciones a "Radio Programas del Perú", que en el caso de Fujimori, que gobernó de 1990 a 2000, "no hay tema de extradición, ahí existe un tema de moral y en este caso hay inmoralidad pues en las autoridades japonesas. Es muy simple".
La justicia peruana tiene abiertos ante Japón dos procesos de petición de extradición del ex mandatario, uno por la muerte de 25 personas, quince en la zona limeña de Barrios Altos, en 1991, y nueve alumnos y un maestro de la Universidad de La Cantuta en 1992.
La otra solicitud de extradición es por la acusación de asociación ilícita para delinquir y presunto hurto de dineros públicos debido a la entrega de quince millones de dólares de indemnización a su ex asesor Vladimiro Montesinos.
Waisman consideró también que Perú desde "hace rato" tenía que haber recurrido a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para lograr que Fujimori sea sometido en Perú a la justicia.
El recurso a la Corte Internacional es una de las medidas que desde hace tiempo estudia Perú, aunque no la ha puesto en práctica a la espera de una respuesta del gobierno de Japón.
"Hace rato que el Perú tenía que haber recurrido a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, porque ésta realmente es una burla del gobierno japonés", precisó el vicepresidente.
Comentó también que la publicación hoy por diarios limeños del supuesto contenido de un informe de la agencia Kroll, contratada hace dos años por el Gobierno para que investigue a Fujimori, demuestra que el ex presidente tenía conexión con la mafia japonesa.
El ex presidente, quien reside en Japón desde noviembre de 2000, tras el escándalo de corrupción que derrumbó a su gobierno, recogió el martes su pasaporte como ciudadano peruano en el Consulado de Perú en Tokio.
Fujimori afirmó que será candidato presidencial en las elecciones generales de 2006, pese a que está inhabilitado desde 2000 por el Congreso para ejercer cualquier cargo público durante diez años, tras haberle destituido por "incapacidad moral permanente.