Visite el sitio especial de Katrina: la devastación HUNSTVILLE, Texas, sep. 14, 2005.- Frances Newton, condenada a muerte por asesinar a su marido y sus dos hijos hace 18 años, se convirtió este miércoles en la tercera mujer ejecutada en Texas y la primera de raza negra desde que este estado reimplantó la pena capital en 1982.
Su ejecución, por inyección letal en el penal de Huntsville, Texas, es la decimotercera que se produce en este estado en lo que va de año.
El Tribunal Supremo había allanado el camino hoy para la aplicación de la pena de muerte en este caso, al rechazar un par de apelaciones para que se le conmutase la pena de muerte por cadena perpetua.
Newton había sido declarada culpable del asesinato a balazos de su esposo Adrián, de 23 años, de su hijo Alton, de 7 años, y de su hija Farrah, de tan sólo 21 meses de edad, en su apartamento de la ciudad de Houston, Texas.
Durante el juicio, los fiscales argumentaron que el único objetivo que persiguió esta mujer con los asesinatos de sus allegados era cobrar el seguro de vida de la familia que ascendía a 100 mil dólares.
Los abogados de la defensa indicaron que la acusada había sido víctima de fallos en el trabajo del Laboratorio Criminal de la Policía de Houston y la propia Newton, que se había declarado inocente, afirmó que los residuos encontrados en su vestido eran en realidad nitratos procedentes de un fertilizante.