Visite el sitio especial de Katrina: la devastación BRASILIA, Brasil, sep. 14, 2005.- El diputado que desencadenó la peor crisis en el Congreso brasileño en las últimas dos décadas fue despojado este miércoles de su mandato en medio de una sesión tumultuosa con gritos, amenazas y recriminaciones.
Roberto Jefferson, de 52 años, perdió sus prerrogativas legislativas tras descargar nuevamente acusaciones contra la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT) y, esta vez, contra el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, a quien calificó de inepto.
"Si (Lula) no practicó el crimen por acción, al menos lo practicó por omisión", dijo en su último discurso en la Cámara Baja, en la que como parlamentario fue representante durante los últimos 20 años.
Jefferson perdió su mandato por 257 votos a favor, o la mayoría simple requerida de los 513 miembros del pleno de la Cámara de Diputados.
Dado el volumen de votos contra la destitución, 156, Jefferson no sólo contó con el respaldo de su bancada de 46 diputados, si no de otros legisladores en una votación que fue secreta y cuyo resultado era anunciado voto a voto al abrir las boletas en manos de la presidencia. El resto de los sufragios fueron 13 abstenciones, cinco en blanco y tres nulos, de los 489 legisladores asistentes.
La votación fue la última etapa del juicio político que se le abrió a Jefferson en junio por denuncias de corrupción.
La pérdida del mandato es la pena más alta de la política brasileña. Al culpable se le prohíbe postularse a cargos de elección popular durante dos mandatos, por un total de ocho años. Si la mayoría hubiese votado negativamente, el juicio habría sido archivado.
Antes del voto, Jefferson atacó duramente al gobierno de Lula, calificándolo como "el más corrupto" de la historia democrática iniciada en 1985.
Además, Jefferson dijo que el gobierno había logrado desviar la atención de las denuncias de corrupción apuntándolas hacia el Congreso.
El diputado indicó que salía de la Cámara con "la cabeza erguida" porque había cumplido su misión: "Mostré a Brasil quienes son esos fariseos... mostré a Brasil lo que es el gobierno de Lula".
"Para mí este es el gobierno más corrupto que he presenciado en 23 años de vida pública", dijo Jefferson en un discurso de 41 minutos ante el pleno de la Cámara, abarrotada por los legisladores y público en las galerías y que incluyó a dos de sus hijas.
Jefferson descargó calificativos para el Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, llamando a sus miembros desde "ratones flacos" hasta "proxenetas del parlamento". Al propio Lula, a quien hasta ahora le había eximido de responsabilidades en las denuncias, le llamó "perezoso" y "malandro", a quien "sólo le gusta andar en avión".