Visite el sitio especial de Katrina: la devastación NUEVA YORK, Estados Unidos, sep. 15, 2005.- El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, afirmó este jueves en las Naciones Unidas que la retirada de Gaza ha abierto una senda de reconciliación con los palestinos, si bien este pueblo tiene que "demostrar sus deseos de caminar hacia la paz".
En su intervención ante los mandatarios que asisten a la Cumbre Mundial, Sharon relató, en un largo discurso plagado de referencias bíblicas, el dolor que ha supuesto para los judíos el plan de retirada de Gaza realizado hace unas semanas.
"El Estado de Israel ha demostrado que está dispuesto a hacer concesiones dolorosas a los palestinos. Fue una decisión difícil y muy dolorosa. No obstante es el reconocimiento absoluto de que es la vía correcta para el futuro de Israel", señaló.
A raíz de la evacuación de los territorios ocupados de Gaza, la "sociedad israelí está pasando una crisis difícil, y necesita cerrar las grietas. Ahora, los palestinos tienen que demostrar sus deseos en aras de la paz", añadió.
Sharon defendió que la retirada de Gaza es un reconocimiento a que Israel "debe hacer concesiones en aras de la paz con los palestinos" y dijo que este pueblo "también tiene derecho a alcanzar a gobernarse en su propio Estado".
Ahora que se ha producido la retirada de Gaza, los palestinos deben trabajar en "reconstruir su economía y lograr avanzar hacia una sociedad libre, transparente, democrática, desarrollada y que viva en paz".
Para el mandatario israelí, el principal reto de los gobernantes palestinos es, ahora, "superar el dominio del terror, controlar a las facciones armadas, y poner el fin del hostigamiento y el odio hacia los judíos".
"Mientras esto no ocurra, seguiremos sabiendo cómo defendernos", advirtió Sharon, quien defendió la utilidad de la construcción del muro de separación, que "impide a los terroristas llegar a los centros urbanos y usar a los ciudadanos como blanco de sus ataques".
"Este muro es indispensable, salva vidas", dijo.