Visite el sitio especial de Huracanes: la devastación CIUDAD DEL VATICANO, sep. 29, 2005.- El Papa Benedicto XVI recibió este jueves en El Vaticano al presidente de Serbia, Boris Tadic, quien le invitó a visitar el país balcánico, de mayoría ortodoxa, visita que el Pontífice desea realizar "en un futuro".
Benedicto XVI y Tadic mantuvieron un encuentro de 25 minutos, durante el cual, según informó el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, el mandatario balcánico ilustró al Papa de la actual situación en la República serbia.
"El coloquio se centró particularmente en la necesidad de educar a los jóvenes en los valores, sobre todo en el ámbito escolástico", precisó Navarro.
Tadic, añadió Navarro, invitó a Joseph Ratzinger a visitar Serbia. Benedicto XVI agradeció la invitación y le expresó su deseo de que la visita "pueda en un futuro realizarse". El mandatario serbio, por su parte, dijo a la prensa que en ambas partes (Serbia y Vaticano) "existe la voluntad de que la visita se realice cuanto antes”.
"Es importante también que la Iglesia Ortodoxa le invite", precisó Tadic, que agregó que hablará con la iglesia que lidera al patriarca Pavle y subrayó que entre las dos iglesias existe diálogo.
Tadic manifestó también que durante la audiencia hablaron de Kosovo y de la defensa de sus valores tradicionales. Según el presidente es muy importante defender la presencia de la comunidad cristiana en la región.
"Sin las personas, sin los creyentes, no existe comunidad cristiana y desaparece la tradición. Es un gran problema y de ello hemos también hablado", subrayó Tadic.
Sobre el estatus futuro de Kosovo, Tadic dijo que tendrá que ser "algo menos que una verdadera y auténtica independencia y algo más que una autonomía" y que debe proteger a todas las comunidades y a todas las religiones, así como el patrimonio cultural de la iglesia ortodoxa.
Tadic añadió que de ello habló con el Papa y con el cardenal secretario de estado, Angelo Sodano, al que visitó tras la audiencia con el Pontífice.
Boris Tadic regaló al Papa un libro sobre la historia de la religión en Serbia, firmado por el patriarca Pavle. El Obispo de Roma le regaló las medallas conmemorativas de la Sede Vacante Apostólica.