Visite el sitio especial de Huracanes: la devastación BOSQUE DE BEL YOUNECH, Marruecos, sep. 30, 2005.- Decenas de inmigrantes clandestinos se entregaron este viernes a las fuerzas de seguridad marroquíes durante las redadas que éstas realizaron desde las primeras luces del alba en los bosques de Bel Younech, situados junto al vallado fronterizo entre Marruecos y Ceuta.
Al menos 50 inmigrantes clandestinos de diferentes países subsaharianos y 9 argelinos fueron detenidos en las primeras redadas realizadas hoy por las fuerzas de seguridad, que continuarán a lo largo de todo el día.
Los inmigrantes clandestinos se esconden en pequeños campamentos al aire libre situados en el interior de una zona boscosa y montañosa de difícil acceso y, normalmente, huyen por el monte en cuanto los "vigías" situados en los pequeños senderos advierten la llegada de los policías marroquíes.
Pero hoy decidieron esperar a las fuerzas de seguridad y se entregaron sin oponer resistencia en cuanto los primeros agentes de las Fuerzas Auxiliares (policía antidisturbios) llegaron a los campamentos en donde los inmigrantes malviven en algunos casos desde hace muchos meses.
Sólo cuatro de los inmigrantes detenidos aprovecharon un descuido de las fuerzas policiales para salir a la carrera entre los arbustos y lograron huir para permanecer en el bosque a la espera de una nueva oportunidad de entrar en Ceuta.
Uno de los detenidos explicó que ya no podían más, que los meses de frío se acercan y que la presión policial marroquí y española junto al doble vallado fronterizo y las cinco víctimas mortales contabilizadas en el asalto masivo a la valla que se registró durante la madrugada del pasado jueves les habían quitado las ganas de intentarlo.
Los inmigrantes detenidos fueron reagrupados junto a unas tiendas de campaña militares situadas junto a la carretera principal de Bel Younech, donde se concentraron numerosos efectivos de tres cuerpos distintos de las fuerzas de seguridad marroquíes: las Fuerzas Auxiliares, la Gendarmería Real y los Grupos Urbanos de Seguridad (GUS).
Poco después, los detenidos fueron trasladados en furgonetas policiales y en camiones militares al cuartel de la Gendarmería Real de Tánger, situado a unos 60 kilómetros de Ceuta.
Según fuentes policiales marroquíes, después del asalto masivo han sido detenidos en los bosques y en las proximidades del vallado fronterizo más de 200 inmigrantes clandestinos.
Las autoridades judiciales han emitido órdenes de expulsión contra 150 de ellos y seguramente serán abandonados en algún punto de la frontera con Argelia, por donde penetran en Marruecos la mayoría de los subsaharianos, durante los próximos días.
Las fuerzas de seguridad marroquíes han desplegado numerosos efectivos en las inmediaciones del vallado fronterizo, donde se puede apreciar a muchos agentes patrullando la zona en medio de una espesa niebla.
Junto a la pequeña aldea de Oued Daouiet, donde decenas de subsaharianos trataron de superar el doble vallado fronterizo en la madrugada del jueves, todavía hoy eran visibles grandes manchas de sangre de los subsaharianos que resultaron heridos durante el asalto masivo.
Numerosos guantes de jardinería o de esquí que los inmigrantes utilizan para evitar los cortes del alambre de espino que corona el doble vallado aparecían esparcidos a pocos metros de la valla, junto a zapatos, gorras y chamarras.
En los puestos de vigilancia de las fuerzas de seguridad marroquíes situados cerca de la alambrada también podían verse decenas de escaleras rudimentarias, construidas con ramas de árboles y cuerdas, que los inmigrantes utilizaron para tratar de superar la alambrada.
En el lado español de la frontera, operarios de "Dragados" se ocupaban de reparar el vallado en las zonas donde quedó deteriorado por el asalto masivo y sustituían por uno nuevo el alambre de espino que lo corona, mientras numerosos efectivos del Ejército y de la Guardia Civil patrullaban la zona.
Fuentes judiciales de Tetuán informaron hoy que son dos y no tres los inmigrantes subsaharianos que murieron del lado marroquí de la valla durante el asalto, aunque subrayaron que uno de los heridos, ingresado en el hospital Mohamed V de Tánger, se halla en un estado de coma que parece irreversible.
Las autoridades marroquíes no han informado oficialmente del número de víctimas mortales en el lado marroquí ni de los resultados de la autopsia realizada a los cadáveres que se encuentran en el servicio de medicina legal del hospital provincial de Tetuán.