Visite el sitio especial de Huracanes NUEVA YORK, Estados Unidos, oct. 05, 2005.- Marruecos pidió este miércoles en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ayuda financiera para luchar contra la emigración clandestina y un incremento de la cooperación bilateral y regional a fin de combatir un fenómeno del que se considera "víctima".
"El esfuerzo de Marruecos en la lucha contra la inmigración clandestina pesa de manera grave sobre el presupuesto del Estado, y Marruecos, que se ha convertido en víctima de ese fenómeno, no puede soportar solo ese peso", afirmó el embajador marroquí ante el organismo, Mohamed Bennouna, con motivo de la presentación de un informe sobre migraciones a escala mundial.
El diplomático recordó que Marruecos es considerado un país de emigración hacia Europa, pero subrayó que la recesión económica en las naciones de África Subahariana lo ha convertido también en un territorio de "tránsito".
"La lucha contra la emigración clandestina exige un incremento de la cooperación a nivel bilateral y regional, entre todos los países afectados", agregó Bennonua, que aseguró que la colaboración que Marruecos ha desplegado en ese sentido con España, Francia, la Unión Europea y el África Subsahariana "ha ofrecido resultados concretos".
Tras calificar esa colaboración de "modelo" de las relaciones Norte-Sur y Sur-Sur, Bennouna apeló al inicio de "un diálogo sincero entre los países de origen, de tránsito y de destino, para elaborar soluciones duraderas ante los desafíos de la emigración".
El representante marroquí instó también a abordar el fenómeno "no únicamente en términos de seguridad", debido a su "complejidad".
Junto con Brasil, Filipinas, Suecia y Suiza, Marruecos formó parte del grupo negociador de países de la ONU que contribuyó a la elaboración del informe.