Visite el sitio especial de Huracanes QUITO, Ecuador, oct. 17, 2005.- El Gobierno de Ecuador envió hoy al Tribunal Supremo Electoral (TSE) la convocatoria a una consulta popular el próximo 18 de diciembre para definir la integración de una Asamblea Nacional Constituyente.
El presidente ecuatoriano, Alfredo Palacio, solicitó al TSE que convoque a una consulta popular con una sola pregunta para que sea respondida por los ocho millones de ecuatorianos facultados para ejercer el derecho al voto.
"¿Autoriza usted que se convoque la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente que transforme la nación, reestructure el Estado ecuatoriano y expida la Constitución que anhela el pueblo del Ecuador?", señala el texto del referendo planteado por el Gobierno.
El Tribunal Supremo Electoral tiene 15 días para responder al Gobierno, aunque su presidente, Gilberto Vaca, anticipó que el organismo electoral puede "admitir o no admitir" la solicitud del Ejecutivo.
El presidente Palacio, en el decreto que convoca a la consulta popular, también sugiere que, en caso de que la población apruebe la creación de la Asamblea Constituyente, ésta esté integrada por 100 miembros, la mitad escogidos por voto popular, y el resto designado por organizaciones de la sociedad civil.
El "Estatuto Electoral de la Asamblea Nacional Constituyente", sugerido por el Ejecutivo, niega el derecho a integrar ese foro a los actuales presidente y vicepresidente de la República, los 100 diputados del Parlamento unicameral, los ministros, alcaldes, prefectos provinciales y banqueros.
Además, el Estatuto plantea que tampoco sean asambleístas los dueños o accionistas de los medios de comunicación, y los ex presidentes y ex diputados que hayan sido destituidos de sus cargos.
La Asamblea Nacional Constituyente, añade el reglamento, "deberá establecer su tiempo de funciones, que deberá ser definido en un plazo no mayor a los treinta días después de su instalación, y sin que interfiera con el calendario de los comicios generales previstos para el próximo año.
Asimismo, establece que una vez que termine el período de existencia de la Asamblea Constituyente, el TSE convocará inmediatamente a elecciones generales.
La convocatoria a la Asamblea Constituyente ha generado el enojo de algunos grupos parlamentarios, que se oponen a ese mecanismo, por considerar que podría generar una "situación caótica" en el país.
Algunos legisladores, sobre todo los socialdemócratas y socialcristianos de derechas consideran que la Asamblea podría destituir a los cien diputados del Parlamento unicameral, e incluso al Presidente y Vicepresidente de la República, quienes han aceptado esa posibilidad.
El presidente del Legislativo, el socialdemócrata Wilfrido Lucero, aseguró hoy que el Congreso no se prestará a ese tipo de mecanismos que no forman parte del ordenamiento jurídico vigente.
No obstante, otros legisladores de izquierda apoyan la propuesta de Palacio y han llamado la atención de Lucero, pues consideran que su opinión no representa el sentimiento de todos los legisladores, algunos de los cuales están dispuestos a dejar sus cargos, para que la población defina los cambios que requiere el Estado.
La posibilidad de que la Asamblea Constituyente destituya a los congresistas es "sólo eso, una posibilidad, ya que también podría ratificarlos", opinó el ministro de Gobierno (Interior) en funciones, Galo Chiriboga.
El ministro recordó que la mayoría de la población, según encuestas, aprueba la convocatoria a la Asamblea Constituyente, por lo que aseguró que la iniciativa del presidente Palacio es "refundar" la nación, sometida a frecuentes sobresaltos políticos en los últimos años.