Visite el sitio especial de huracanes: la devastación ISLAMABAD, Pakistán, oct. 18, 05.- El presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, ofreció este martes la posibilidad de abrir la divisoria entre su país y la India, en Cachemira, con una finalidad humanitaria.
En unas declaraciones en Muzaffarabad al norte de Pakistán, la ciudad más azotada por el sismo del pasado día 8, Musharraf dijo que se permitirá "que cualquier cantidad de gente la cruce para "encontrarse con sus familiares y ayudar en la reconstrucción".
Como respuesta, el portavoz del Ministerio indio de Exteriores, Navtej Sarna, apuntó este martes que "la India está deseando facilitar ese movimiento, pero esperamos que Pakistán nos comente los detalles prácticos para poner en marcha ese objetivo".
"Esto está en consonancia con el deseo de la India de un mayor movimiento" a través de la Línea de Control (LOC) que separa ambas partes de Cachemira, "para las operaciones de rescate y para que haya más contactos entre la gente", indicó Sarna.
El Gobierno indio renovó este martes su oferta para que sus equipos de rescate ayuden a Pakistán en las operaciones de rescate en la zona de Cachemira administrada por Islamabad, algo hasta ahora rechazado por el Ejecutivo paquistaní.
Al tiempo, Nueva Delhi rechazó la petición de Pakistán para que le preste sus helicópteros sin pilotos ni tripulación para la ayuda a los damnificados por el terremoto del día 8.
Hasta ahora, Pakistán ha aceptado la ayuda humanitaria de la India, un total de tres cargamentos de casi 200 toneladas de asistencia, entre galletas, mantas, tiendas de campaña y medicinas.
Cachemira es una región del Himalaya de mayoría de población musulmana que quedó dividida bajo el control de Nueva Delhi tras la partición de la India y Pakistán después de la independencia del Reino Unido, en 1947.
Allí ha estado el epicentro del devastador terremoto del pasado día 8, que causó la muerte de unas 40 mil personas en Pakistán y casi mil 400 en la India, aunque las cifras finales podrían acercarse a las 55 mil víctimas.