Visite el sitio especial de Huracanes BAGDAD, Irak, oct. 18, 2005.- El abogado de Saddam Hussein dijo que solicitará el miércoles que el juicio al ex dictador por una masacre en 1982 sea postergado tres meses, y pondrá en duda la competencia de la corte para llevar el caso.
Casi dos años después de que fue capturado, Saddam finalmente enfrenta un juicio por presuntos delitos contra sus compatriotas iraquíes. De alguna forma, Irak también estará bajo la lupa del escrutinio, con el mundo atento a los sucesos para ver si su nueva clase gobernante puede ir más allá de la política y los prejuicios y es capaz de juzgarlo con objetividad.
Saddam y siete funcionarios de su depuesto régimen irán a juicio el miércoles, acusados de ordenar en 1982 la masacre de casi 150 personas de la aldea chií de Dujail al norte de Bagdad, tras un atentado frustrado contra la vida del líder.
Si el abogado de Saddam, Jalil al-Dulaimi, logra su objetivo, entonces la audiencia del miércoles será, como se espera, suspendida por cuestión de procedimientos y le seguirá un largo período de inactividad.
Al-Dulaimi dijo a The Associated Press el martes que quería la suspensión por tres meses para preparar la defensa de Saddam y organizarse con el fin de recibir apoyo de abogados árabes y occidentales.
El abogado dijo que se reunió con Saddam durante 90 minutos el martes en un lugar distinto al sitio normal de detención donde se encuentra el líder derrocado. No proporcionó más detalles.
"Argumentaremos en contra de la legitimidad de la corte como lo hemos estado haciendo a diario. Afirmaremos que es inconstitucional e incompetente para juzgar al presidente legítimo de Irak", señaló al-Dulaimi.
Se espera que Saddam y los codemandados escuchen los cargos en su contra en la sesión del miércoles, la cual se llevará a cabo en medio de intensas medidas de seguridad dentro de la llamada Zona Verde en Bagdad, fuertemente resguardada, y donde se encuentran las oficinas del gobierno de Irak, el Parlamento y las embajadas estadounidense y británica.
Si son declarados culpables enfrentarán la horca.
Los fiscales están preparando otros casos para presentarlos en el juicio de Saddam y sus funcionarios, entre ellos el de la Operación Anfal, una represión militar sobre los curdos a fines de la década de 1980 en la que fallecieron unas 180 mil personas; el envío de fuerzas para acallar las revueltas curdas y chií en 1991; y la muerte de 5 mil curdos en un ataque en 1988 con gas venenoso en el poblado de Halabja.
Si se emite una condena a muerte en el caso de Dujail, se desconoce si efectivamente será ejecutada sin importar si Saddam está involucrado en otros juicios. Puede apelar un veredicto sobre Dujail, pero si la declaración de culpabilidad y la sentencia no son canceladas, la sentencia debe ser cumplida en un período de 30 días. Se podría conceder un aplazamiento para permitir que otros juicios sigan adelante.
Sin embargo, el primer ministro Ibrahim al-Jaafari, un chií que se opuso activamente al gobierno de Saddam durante años que pasó en el exilio, se mostró ansioso por ver que se cumpla la sentencia, cualquiera que esta sea.
"Aquí no estamos tratando de descubrir lo imposible", dijo el lunes por la noche. "Es suficiente (juzgar a Saddam) sobre lo acontecido en Dujail y Anfal. El tribunal es justo y abierto, él tiene un abogado defensor y el veredicto será equivalente al tamaño del delito".
El hermano mayor de al-Jaafari y otros cinco familiares cercanos fueron ejecutados por el régimen de Saddam en las décadas de 1980 y 1990.
Sin embargo, destacó que la eventual ejecución de Saddam no le causaría satisfacción personal.
"Trato de olvidar lo que sucedió a mi hermano y mis primos. No se trata de venganza ni de malicia personal", dijo al-Jaafari en un encuentro de dos horas y media con la prensa durante el "iftar", la cena que rompe el ayuno diario durante el mes de Ramadán.
El régimen de Saddam, que duró 23 años, cayó en abril de 2003, pero el ex líder estuvo prófugo durante ocho meses hasta que las fuerzas estadounidenses lo atraparon cerca de su pueblo natal de Tikrit. Desde entonces está recluido en instalaciones estadounidenses que se cree están en o cerca del aeropuerto internacional de Bagdad.
MARCHAN EN SOLIDARIDAD CON SADDAM HUSSEIN
Cientos de personas se manifestaron esta noche en Tikrit, ciudad natal de Saddam Hussein, en solidaridad con el depuesto presidente, horas antes de que comience el juicio contra el dictador iraquí acusado del asesinato de 143 chiítas en 1982.
Los manifestantes, entre los que se encontraban mujeres y niños, se concentraron cerca de la mezquita Saddam, en el centro de la ciudad, corearon gritos de apoyo al depuesto presidente y pidieron su inmediata reposición en el cargo.
La manifestación, que transcurrió sin incidentes, fue en todo momento vigilada por las fuerzas de seguridad que impidieron a los participantes dirigirse hacia los centros administrativos del nuevo gobierno.
Por su parte, la policía de Tikrit anunció que había descubierto numerosas octavillas en las que se convoca a la población para manifestarse mañana, miércoles, a la hora del comienzo el juicio.
El rector de la universidad de Tikrit suspendió las clases hoy y mañana para evitar "manifestaciones y tensiones" en la universidad.
Por su parte el ex partido gobernante iraquí Al Baaz, ahora en la clandestinidad, instó a los iraquíes a "saludar" con ataques contra las tropas de "ocupación" al ex presidente iraquí, Saddam Hussein, cuando comparezca mañana ante en el tribunal.