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WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 2, 2005 .- El secretario de Salud de Estados Unidos, Mike Leavitt, reconoció hoy miércoles que "nadie en el mundo está completamente preparado para una pandemia" de un eventual brote de gripe aviar.
Leavitt explicó algunos detalles del plan puesto en marcha por Estados Unidos para responder a los riesgos de la gripe aviar, aunque de momento la campaña no contempla restricciones en los viajes.
El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció ayer martes que ha pedido al Congreso un presupuesto de 7 mil 100 millones de dólares para los preparativos contra la gripe aviar.
En esa cantidad figura una partida extraordinaria de mil 200 millones de dólares para la adquisición de vacunas que puedan proteger a veinte millones de estadounidenses.
Además, solicitó 2 mil 800 millones de dólares para la investigación de métodos más rápidos de producción de antídotos contra la enfermedad y mil millones para la compra de medicinas.
Al anunciar hoy miércoles los detalles del plan general contra la gripe aviar en Estados Unidos, el secretario de Salud manifestó que los preparativos involucran "a individuos, comunidades, negocios, estados, agencias federales, la comunidad internacional y organizaciones mundiales".
Subrayó que "estos preparativos requerirán una coordinación eficaz entre agencias federales, estatales, locales y socios del sector privado".
Asimismo, informó que el plan contempla la acumulación de reservas suficientes de fármacos antivirales para tratar al menos al 25 por ciento de los ciudadanos.
También incluye la puesta en marcha de "agresivas" medidas de vigilancia para la detección temprana y aislamiento de cualquier virus nuevo.
Leavitt recordó que en el siglo pasado hubo en Estados Unidos gripes pandémicas, una de las cuales, la de 1918, causó la muerte a entre 40 y 50 millones de personas en el mundo.
Bush dijo ayer martes que la estrategia de Estados Unidos se basa en tres pilares: la detección de posibles brotes lo antes posible, la acumulación de vacunas y antídotos y una respuesta coordinada de las autoridades federales y locales para contener y hacer frente a los casos de la enfermedad.
Hasta el momento se han detectado 121 casos de gripe aviar especialmente en el sudeste asiático, de los cuales 62 han resultado en la muerte del paciente.
Aunque no se han detectado casos de contagio persona a persona, los científicos consideran que es cuestión de tiempo que el virus evolucione de manera que pueda contagiarse entre los seres humanos, lo que daría lugar a una epidemia de mortíferas consecuencias.