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BUENOS AIRES, Argentina, nov. 4, 2005.-Más de 10 mil manifestantes protestaron en Buenos Aires, Argentina, contra la presencia del presidente de Estados Unidos EU, George W. Bush, donde se desarrolla la IV Cumbre de las Américas.
La sede de una sucursal bancaria fue quemada en Mar del Plata, donde se celebre la cita continental.
Bajo la consigna "Fuera Bush" y "No al ALCA", representantes de organizaciones sindicales, de Derechos Humanos, artistas y manifestantes se concentraron en diversos puntos de la capital argentina para repudiar la visita del mandatario estadounidense, uno de los 32 jefes de Estado que participan desde en la cita de Mar del Plata, a unos 400 kilómetros al Sur de Buenos Aires.
Las protestas se llevaron a cabo sin incidentes violentos, a diferencia de la ciudad Argentina de Mar del Plata, donde grupos radicales prendieron fuego a la sucursal de un banco y varios comercios a unas cuadras de donde se desarrolla la cita continental.
Los manifestantes se concentraron en nueve puntos de Buenos Aires y desde allí marcharon hacia la plaza situada frente al Congreso de la Nación, donde se realizó una radio abierta para informar sobre todas las actividades de protesta que se desarrollaron en unas 200 ciudades del país.
Durante la protesta porteña, reconocidos cantantes brindaron un concierto, varios artistas exhibieron sus obras "de protesta" y el Sindicato argentino de Cine emitió un documental sobre el imperialismo.
Fabio Basteiro, secretario general de la Central Argentina de Trabajadoras (CTA), organizadora de la manifestación dijo que, "rechazamos la visita de Bush y la implementación del ALCA. Pero también reclamamos la integración de los pueblos en una democracia participativa que sostenga la soberanía popular".
Secundados por banderas y pancartas, agrupaciones de “piqueteros” , tal como se denomina en Argentina a los desempleados que cortan calles para reclamar planes sociales, marcharon luego a la Plaza de Mayo, situada frente a la Casa de Gobierno argentina, para continuar con la protesta.
Las protestas en rechazo a la visita de Bush a Argentina comenzaron con banderazos y papelazos en diversos puntos de Buenos Aires y en las afueras de la ciudad, lo que dificultó el tránsito en distintas avenidas y accesos a la capital.
Como señal de protesta, un gran número de docentes paró en escuelas públicas de la capital argentina y de ciudades de la provincia de Buenos Aires, según fuentes del sector.
Asimismo, se declararon en huelga trabajadores de hospitales públicos, que mantuvieron las guardias mínimas, y empleados de la administración de la capital.
Las agrupaciones también se manifestaron ante la Embajada de EU en Buenos Aires, donde derribaron algunas vallas que protegían la sede diplomática y forcejearon con la policía, aunque no hubo incidentes de gravedad.
Más tarde arrojaron basura contra un local de la cadena estadounidense de comidas rápidas Mc'Donald's.
Por otro lado, hubo demoras en las cinco líneas del Metro de Buenos Aires, lo que determinó una escasa circulación de pasajeros.
Numerosos empleados del subte, como se conoce al servicio de transporte subterráneo en Argentina, no fueron a trabajar por considerar que no hay garantías de seguridad en el caso de que se produzcan hechos de violencia en contra de la presencia de Bush.
En la provincia argentina de Neuquén, en el Sur del país, la Policía reprimió con gases lacrimógenos a un grupo de manifestantes que arrojó huevos y algunas piedras contra el frente de un local de la cadena estadounidense de alquiler de películas Blockbuster, en pleno centro de la ciudad.
La Organización Fedecámaras, que agrupa a comerciantes y empresarios, convocó para hoy a un apagón en todo Latinoamérica para repudiar la presencia del mandatario estadounidense en la región.
En tanto, una cadena de correo electrónico que circuló en los últimos días invitó a los argentinos a portar algo blanco en sus prendas, mientras dure la cumbre de Mar del Plata, on el mismo objetivo de protesta.