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BAGDAD, Irak, nov. 5, 2005.- Más de 2.500 soldados estadounidenses apoyados por militares iraquíes han iniciado la tercera campaña antiterrorista en los últimos dos meses en el Oeste de Irak, cerca de la frontera con Siria, con el objetivo de "restablecer la estabilidad" de la zona.
El mando del Ejército estadounidense en Bagdad anunció hoy el inicio de una esta nueva ofensiva, denominada "Cortina de Acero", cuyas primeras operaciones se desarrollaron la pasada madrugada.
Según la nota estadounidense, "más de 2.500 marines y soldados junto a más de 1.000 uniformados iraquíes, entre los que hay guías locales, comenzaron esta mañana la campaña antiterrorista".
La operación tiene el objetivo de "restablecer la estabilidad y la seguridad en todas las zonas iraquíes próximas a la frontera siria".
También, según el comunicado, la campaña tratará de "destruir las células de la organización terrorista de Al Qaeda en la localidad de Hoseiba", añade la nota.
El mando militar agregó que la operación espera restablecer la seguridad en la región de cara a las próximas elecciones parlamentarias, que se celebrarán el próximo 15 de diciembre.
"Al Qaeda en Irak usa la permeable frontera (con Siria) para la entrada ilegal de combatientes, dinero y equipamiento al país para su uso en los ataques contra la población iraquí y las tropas de la coalición", dice el comunicado.
Testigos, citados por la cadena "Al Yazira", afirmaron que la aviación estadounidense bombardeó, en la pasada madrugada, un barrio de Al Qaim, cerca de la frontera Siria, donde varias viviendas y vehículos quedaron completamente destruidos.
Las tropas estadounidenses piden, mediante megáfonos, a los habitantes de Al Qaim que no salgan de sus casas mientras se realizan redadas e inspecciones en las viviendas, añadieron los testigos.
Los accesos y salidas de la ciudad están cortados por soldados estadounidenses, agregaron los testigos.
La vasta provincia suní de Al Anbar, en el oeste de Irak, ha sido el escenario de otras dos grandes campañas antiterroristas lanzadas el mes pasado por el Ejército estadounidense, que considera esta región como el principal feudo de la insurgencia iraquí.
Como en la actual, lanzada para garantizar los comicios parlamentarios de diciembre, las dos anteriores se iniciaron antes del referéndum constitucional del 15 de octubre.
La primera, "Puño de Hierro", que tuvo como objetivo el mismo área que la actual, se desarrolló en la primera semana de octubre en Al Qaim y concluyó con la muerte de más de 50 presuntos terroristas y ocho soldados estadounidenses, según el mando militar en Bagdad.
De forma simultánea a ésta se lanzó la operación "Boca del Río", en las áreas de Al Anbar limítrofes con el río Eufrates, donde se acabó con la vida de cerca de un centenar de presuntos insurgentes.