Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 30, 2005.- El adiestramiento de las tropas iraquíes, necesario para que los soldados estadounidenses puedan regresar a su país, es una "tarea enorme" que llevará "tiempo y paciencia", admitió este miércoles el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
No obstante, los esfuerzos valdrán la pena cuando las fuerzas de seguridad iraquíes estén en condiciones de hacer frente al enemigo, aseguró Bush en un discurso pronunciado en Annapolis (Maryland), el primero de una serie sobre la estrategia de Estados Unidos en Irak.
Tras admitir que las fuerzas iraquíes no siempre se han comportado bien en combate, insistió en que "en el último año, han logrado verdaderos progresos".
"A medida que las fuerzas iraquíes se hacen más capaces, adoptan gradualmente el mando en la lucha contra los terroristas", indicó el presidente.
Agregó que más de 120 batallones de combate de las fuerzas de seguridad iraquíes están en disposición de luchar por sí solas, y otros 80 desarrollan su trabajo de manera conjunta con los estadounidenses.
La meta, subrayó, es conseguir que estas fuerzas puedan operar de manera independiente y no requieran "gran asistencia extranjera" para lograr sus objetivos.
A medida que vayan adquiriendo capacidad, las tropas estadounidenses podrán irse retirando "sin poner en peligro la capacidad de respuesta" a los insurgentes y terroristas, subrayó.
"Nuestras tropas permanecerán allí en tanto sea necesario, y si mis comandantes me lo piden, enviaré más soldados", declaró.
El presidente rechazó fijar "calendarios artificiales" para la retirada de las tropas ya que, aseguró, fijar una fecha de salida "enviaría la señal equivocada" a los iraquíes, a los cerca de 155 mil soldados estadounidenses destacados en el país árabe y a los terroristas, que se verían alentados.
Según explicó el presidente, la estrategia está basada en tres aspectos: el político -la creación de un estado democrático con instituciones sólidas-, el económico, para permitir la prosperidad de los ciudadanos, y la seguridad.
“ESTRATEGIA NACIONAL PARA LA VICTORIA EN IRAK”
Pocas horas antes, la Casa Blanca hizo público hoy un documento titulado "Estrategia nacional para la victoria en Irak" en el que se descarta fijar un calendario para la retirada de las tropas de Estados Unidos en el país árabe.
"Ninguna guerra se ha ganado nunca con un calendario", expone el documento, de 38 páginas y elaborado por el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
Washington alega que, para que las tropas estadounidenses puedan abandonar Irak, es necesario que las fuerzas de seguridad de ese país estén en condiciones de hacerse cargo de la lucha contra la resistencia.
El documento publicado hoy indica que la estrategia en Irak "está clara" y comprende el adiestramiento de las tropas iraquíes, la reconstrucción de la economía y la estabilidad de un gobierno democrático en el país.
"Esperamos, pero no podemos garantizar, que la posición de nuestras fuerzas cambie a lo largo del año próximo, a medida que progresa el proceso político y las fuerzas de seguridad iraquíes ganan experiencia y se refuerzan", dice el informe.
La presencia militar estadounidense, agrega el plan, "puede hacerse menos visible, pero seguirá siendo decisiva y letal, capaz de confrontar al enemigo donde éste pueda aparecer".
El texto reconoce que "llevará tiempo" la victoria y garantizar que "un enemigo de muchas cabezas en Irak" no podrá amenazar los avances democráticos una vez que las tropas estadounidenses hayan dejado el país, lo que "requiere un esfuerzo continuado en muchos frentes".
La victoria, según aparece en el documento, "no vendrá en forma de la rendición de un enemigo, o señalada por un acontecimiento en particular", sino que se alcanzará "en etapas".
A medio plazo, la victoria será "un Irak que encabeza la derrota de los terroristas e insurgentes y se hace cargo de su propia seguridad, con un gobierno constitucional y elegido que aporta un ejemplo inspirador a los reformistas en la región, así como en vías de hacer realidad su potencial económico".
A largo plazo, la victoria es "un Irak que ha derrotado a los terroristas y neutralizado la insurgencia", que es "pacífico y democrático" y "un socio en la lucha contra el terrorismo", así como "un motor para el crecimiento económico de la región".
La publicación del documento forma parte de una campaña de la Casa Blanca para tratar de recuperar el apoyo de los ciudadanos a la guerra, que ha bajado de manera progresiva en los últimos meses, debido, entre otras razones, a que los soldados muertos en Irak ya superan los 2 mil 100.
En torno a los 155 mil soldados estadounidenses permanecen desplegados en Irak, una cifra que Washington espera reducir a 138 mil después de las elecciones en ese país el 15 de diciembre.