Visite el sitio especial de Diálogos por México CARACAS, Venezuela, dic. 3, 2005.- Explosiones de artefactos de escasa potencia hirieron a tres personas en una base militar y frente a un oficina pública en Venezuela.
La Fiscalía General informó que una bomba de fabricación rústica estalló cerca de una oficina del gobierno, el viernes por la tarde y causó lesiones ligeras a un hombre de 22 años y a un adolescente, afirmó Aryeli Vera, portavoz de la procuraduría.
Otros dos explosivos al parecer de granada estallaron en la base militar Fuerte Tiuna en Caracas, e hirieron de gravedad a un policía de 31 años, agregó.
"No quiero responsabilizar a toda la oposición, pero si hay sectores absolutamente irracionales en el campo de la oposición que creen que con esas actuaciones pueden perturbar el desarrollo del proceso", dijo el vicepresidente José Vicente Rangel el sábado a los periodistas.
El presidente Hugo Chávez acusó a los principales partidos de la oposición de planear una conspiración respaldada por Estados Unidos al decidir un boicot electoral días antes.
El gobierno de Estados Unidos ha negado estar involucrado, mientras que la oposición ha manifestado que no participará porque no considera que las condiciones permitan que se realice una votación justa.
El retiro de la contienda electoral de las principales, fuerzas opositoras del país le abrió el camino al oficialismo para hacerse del control total del congreso, y dejar a la debilitada y fracturada oposición fuera del principal foro político.
Chávez instó el viernes a las fuerzas armadas a mantenerse alerta. El ministro de Defensa, vicealmirante Orlando Maniglia, dijo que 120 mil militares custodiarán el proceso.
El mandatario no ha escatimado esfuerzo en llamar a sus seguidores a volcarse a las mesas de votación para derrotar el boicot, que ha denominado una nueva "conspiración" de la oposición. Se retiraron de la contienda los partidos Acción Democrática, Primero Justicia, el Socialcristiano Copei, Proyecto Venezuela, y el bloque de la 'Zulianidad'.
La oposición se retiró de los comicios alegando que el Consejo Nacional Electoral (CNE) está controlado por el oficialismo y no garantiza elecciones limpias, mientras que el gobernante izquierdista ha denunciado que salieron del proceso porque no tienen "pueblo" ni "votos.
Algunas encuestadoras estimaron, hace varios meses, que la mayor parte de los candidatos oficialistas lograrían, gracias al respaldo popular de Chávez, el triunfo.
La gestión de Chávez tenía para octubre pasado una aprobación de 68%, según un estudio que hizo la encuestadora privada Datanalisis entre mil 300 personas a nivel nacional con un margen de error de 2.7 por ciento.
El mandatario solicitó a sus candidatos transformar el nuevo congreso en un "instrumento poderoso" para acelerar en paz su "revolución socialista".
Algunos dirigentes oficialistas han asegurado que entre sus prioridades estará la modificación de la Constitución para ampliar el período del presidente, gobernadores, alcaldes, diputados y concejales. Esta modificación le permitiría a Chávez gobernar, de resultar reelecto el próximo año, más allá del 2012. En la actualidad el período presidencial es de seis años.
El presidente del congreso, Nicolás Maduro, indicó que en la agenda del 2006 estarán la Ley de Policía Nacional, que contempla la unificación de las policías de todo el país en un solo cuerpo y las reformas a las leyes de Bancos y Educación.
Rangel reconoció esta semana que con la oposición fuera de la contienda el único "enemigo" a vencer será la "abstención".
Las encuestadoras privadas Hinterlaces y Keller y Asociados estimaron a mediados del mes pasado, antes del retiro masivo de la oposición, que la abstención en estos comicios podría superar 70 por ciento, muy por encima del nivel de 44 por ciento que se registró en la última elección de diputados del 2000.
En las elecciones del domingo se elegirán 167 diputados para la Asamblea Nacional, 12 miembros del Parlamento y cinco integrantes del Parlamento Andino para un período de cinco años.
En el país se tiene registrado a 15 millones de electores.
OPOSICIÓN PIDE RETIRAR MÁQUINAS CAPTA HUELLAS
“La negativa del Poder Electoral a eliminar las máquinas capta huellas en todas las elecciones, y no sólo en las del día de mañana, llevó a la retirada de varias candidaturas de la oposición”, dijo Manuel Rosales, gobernador de Zulia.
Las capta huellas impiden que un elector vote más de una vez, mediante la identificación dactilar, y su eliminación fue exigida por la oposición para preservar el secreto del sufragio.
"La molestia surgió porque dijeron que iban a retirar las capta huellas para estas elecciones, pero que después no las retiraban", dijo Rosales desde Maracaibo, capital del occidental estado petrolero Zulia.
La renuncia de candidaturas a las elecciones legislativas del domingo causó una gran sorpresa al anunciarse al día siguiente de que la oposición se comprometiera ante la Organización de Estados Americanos a participar, después de que el arbitro electoral accedió a su exigencia de retirar las máquinas capta huellas.
Según Rosales, uno de los dos únicos gobernadores opositores en toda Venezuela, el Consejo Nacional Electoral (CNE) tenía que haber anunciado que "las capta huellas deberían quitarse en todos los procesos electorales".
La OEA anunció que, tras la retirada de las máquinas, la oposición expresó que "las garantías ofrecidas permiten convocar a la participación de la ciudadanía en los comicios del domingo, sin realizar nuevas peticiones".
Líderes de la oposición pidieron posteriormente la suspensión de la convocatoria electoral y adujeron que el sistema automatizado no preserva el secreto del voto, y que el software utilizado por el CNE está "trucado", entre otros argumentos.
Durante la semana retiraron sus candidatos el socialdemócrata Acción Democrática (AD), el socialcristiano COPEI, Primero Justicia y Proyecto Venezuela, de centro derecha, y el regional Un Nuevo Tiempo (UNT), del estado Zulia, presidido por Rosales.
Todos llamaron a la no participación del electorado como muestra de repulsa al CNE y para demostrar que el Gobierno no tiene la mayoría de su lado.
El Gobierno opina que la renuncia de candidatos obedece a que las encuestas vaticinan una gran derrota de la oposición, y también a un supuesto plan de Estados Unidos para deslegitimar el Parlamento, de cara a la eventual "desestabilización" del país.
Rosales también reiteró hoy su propuesta al Gobierno de formar "una comisión conjunta con los partidos de oposición para buscar una salida al problema de incertidumbre que existe en Venezuela, a propósito de las dudas sobre el proceso electoral".
Añadió que de cara a los comicios presidenciales de diciembre de 2006, "esto se tiene que solucionar a principios del próximo año y que todo el mundo tenga claro que vamos a unas elecciones en las que nadie tenga temores".
En su opinión, debido a la retirada de candidaturas de los principales partidos de la oposición de las elecciones legislativas de mañana, "una Asamblea Nacional electa en estas condiciones, por supuesto que está dentro de una gran limitación democrática”.