Visite el sitio especial de Diálogos por México TEGUCIGALPA, Honduras, dic. 5, 2005.- El Tribunal Supremo Electoral (TSE) reanudó el lunes el conteo de los sufragios de los comicios generales realizados el 27 de noviembre en Honduras, tras haberlo suspendido por dos días consecutivos.
"Sólo se reinició el escrutinio de las elecciones de diputados y alcaldes", dijo a la vocera del TSE, Carolina Cabrera. "Y el conteo e los votos presidenciales podría reanudarse el martes". La demora en contar los sufragios presidenciales se debe a que una comisión de alto nivel de cinco miembros analiza los documentos electorales de más de mil 700 mesas por presuntamente presentar borrones no legibles o alteraciones.
La oposición anunció que realizará manifestaciones callejeras para presionar al TSE a declarar a Manuel Zelaya, del Partido Liberal, como ganador de la consulta popular, luego de que el escrutinio fuera suspendido el viernes para revisar unos 300 mil votos con presuntas alteraciones.
El oficialista Partido Nacional acusó al presidente del TSE, el liberal Arístides Mejía, de violar la ley al declarar vencedor a su correligionario horas después de finalizadas las votaciones. "Mejía violó la ley con sus declaraciones desafortunadas", declaró el lunes el candidato presidencial del Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa. Desmintió rumores de haber sufrido un derrame cerebral por los adversos resultados de los comicios.
"Gozo de buena salud y no tengo nada", aseguró.
Ante el anuncio de la oposición de realizar manifestaciones callejeras a partir del martes, Lobo Sosa dijo: "me alegra que los liberales nos acompañen a exigir eso al TSE, que empañó el proceso y fracasó en su gestión".
Calificó los comicios de "viciados, cerrados y lleno de inconsistencias... y, sin embargo, a pesar de ello, aceptaremos lo que diga el TSE". El candidato oficialista reiteró que no está "obligado a aceptar el triunfo de Zelaya ni la derrota de mi partido. Ninguna ley dice tal cosa". El jefe de campaña del Partido Liberal, Hugo Noé Pino, acusó a los adversarios de obstaculizar el proceso de escrutinio.
"Exigimos que en las próximas horas el TSE diga al pueblo quien ganó en la justa electoral".
Con el 88.38% de los votos escrutados, Zelaya cuenta con 49.90% y Lobo Sosa tiene el 46.16%. El conteo de votos fue suspendido el sábado por la noche para revisar supuestas irregularidades en unos 300 mil sufragios.
La legislación electoral hondureña no contempla una segunda vuelta y el triunfo es por mayoría simple. Pino sostuvo que "un reducido grupo de dirigentes del Partido Nacional obstaculiza el proceso a fin de continuar creando un ambiente de incertidumbre y dar largas y largas para que los hondureños no conozcamos quien es el nuevo presidente del país".
No se ha informado cuanto tiempo llevará la revisión de los votos supuestamente alterados. Más de 3,9 millones de hondureños estaban habilitados para votar en la elección del presidente que sucederá a Ricardo Maduro.
También en los comicios se elegía un vicepresidente, 128 diputados y sus suplentes, y 298 alcaldes. Se estima que el abstencionismo podría ser del 43%.