Visite el sitio especial de Diálogos por México LA HAYA, Holanda, dic. 9, 2005.- Los jueces del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) decidieron este viernes no emitir una orden que obligue al primer ministro británico Tony Blair y al ex canciller alemán Gerard Schroeder a testificar en defensa del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.
Según un comunicado del TPIY, los jueces en el caso Milosevic, presididos por el jamaicano Patrick Robinson, comparten de este modo el argumento de Gran Bretaña y Alemania, que adujeron ante el TPIY que "la posición oficial" tanto de Blair como de Schroeder les proporcionaba inmunidad ante una orden de comparecencia.
Las gestiones para emitir la orden a Blair y Schroeder fueron hechas por el abogado de oficio asignado para asistir a Milosevic, Steven Kay, ya que los jueces consideraron que Milosevic había propuesto reiteradas veces esta posibilidad de un modo "inapropiado e informal".
Milosevic evita en lo posible presentar sus peticiones ante los jueces por escrito, limitándose a hacer sus formulaciones de modo oral en las vistas.
Kay argumentó ante los jueces lo apropiado de obligar a comparecer a los dos mandatarios por "estar en posesión de información necesaria para resolver cuestiones específicas referidas a la acusación de Kosovo contra el acusado", según la nota del TPIY.
El ex presidente yugoslavo adelantó al principio de su defensa su deseo de que declarasen líderes occidentales como Bill Clinton, Blair, Schroeder o el presidente francés, Jacques Chirac.
Milosevic no reconoce la autoridad del TPIY desde que comenzó su proceso en 2002 y aprovecha cualquier oportunidad para desprestigiar a esa institución judicial creada por el Consejo de Seguridad de la ONU.