Visite el sitio especial de Diálogos por México MOSUL, Irak, dic. 24, 2005.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld predijo este sábado que las fuerzas armadas estadounidenses ganarían la batalla en Irak, y consideró que el conflicto es una prueba de la tenacidad de ambas partes.
Mientras ayudaba a servirle la cena a los soldados desplegados en Irak en la víspera de la Navidad, el funcionario también aseguró que muchos iraquíes respaldan las acciones estadounidenses en su país.
"En esta pelea, la gran mayoría de los iraquíes está de lado de la libertad", dijo. Rumsfeld hizo estos comentarios después de anunciar el viernes que reduciría el número de soldados en Irak para tratar de aplacar las crecientes críticas de los ciudadanos estadounidenses a causa de la creciente cifra de muertes. Hasta el momento más de 2 mil 150 soldados han fallecido.
Rumsfeld indicó que cancelaría los planes de desplegar a dos brigadas. Además, se espera que el número de muertes descienda a medida que las fuerzas estadounidenses se concentren en el entrenamiento de los soldados iraquíes, y no en combatir a los insurgentes.
"Creo que uno va a ver un cambio gradual que llevará a los iraquíes a asumir cada vez más control de su país y, con el paso del tiempo, el mayor número de muertes será entre los iraquíes", dijo Michael O'Hanlon, analista de políticas exteriores del Instituto Brookings.
Rumsfeld pasó la noche del viernes en el Campamento Victoria en Bagdad y desayunó el sábado con un grupo de analistas de inteligencia estadounidenses. Luego viajó a Balad, al norte de Bagdad, donde se reunió con fuerzas a cargo de operaciones especiales.
El viernes también cenó con varios líderes iraquíes, incluyendo a Ahmad Chalabi y otros que aspiran a convertirse en el próximo primer ministro del país.