Visite el sitio especial de Diálogos por México BAGDAD, Irak, dic. 27, 2005.- Más de 10 mil sunitas y chiítas recorrieron Bagdad este martes, respaldando la instauración de un gobierno de unidad nacional, mientras los insurgentes mataron a seis policías iraquíes y a dos civiles.
Los miles de manifestantes, algunos con retratos de Alawi, marcharon en Bagdad en demanda de un gobierno de unidad nacional, que podría darle mayor poder a los sunitas y a los chiítas seculares. Los integrantes de la marcha coreaban el lema “no a los sunitas, no a los chiítas, sí a la unidad nacional”.
Mientras tanto, la violencia se incrementó en todo el país luego de la tranquilidad posterior a las elecciones parlamentarias del 15 de diciembre. El pasado domingo, 18 personas murieron en ataques y este lunes, más de 20 personas, incluido un soldado estadounidense, murieron en tiroteos y ataques con explosivos.
El ejército de Estados Unidos informó además que dos pilotos murieron en un accidente de helicóptero la noche del lunes en el occidente de Bagdad. El incidente es investigado, aunque el ejército aseguró que no fue consecuencia de un ataque.
Las autoridades señalan que los rebeldes intentan profundizar el malestar político causado por denuncias de fraude.
Cifras preliminares de las elecciones le dan una gran ventaja al bloque religioso chiíta que domina el actual gobierno interino.
Tres grupos de oposición han amenazado con protestas y actos de desobediencia civil si no se investigan varias acusaciones de fraude electoral. Ellos son la Lista Nacional Iraquí, encabezada por el ex primer ministro chiíta Ayad Alawi, y dos grupos sunitas.