Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DEL VATICANO, dic. 31, 2005.- El Papa Benedicto XVI recordó a su predecesor, Juan Pablo II, al celebrar este sábado en la Basílica de San Pedro la misa y el ‘Te Deum’ de agradecimiento por el fin de año.
“Al término de un año, que para la Iglesia y el mundo ha estado rico de eventos, recordando el mandamiento del apóstol: ‘Caminad sólidos en la fe’, nos encontramos esta tarde juntos para elevar un himno de agradecimiento a Dios, Señor del tiempo y de la historia", dijo.
“Mi pensamiento regresa, con sentimiento profundo y espiritual, 12 meses atrás cuando, como esta noche, el amado Papa Juan Pablo II, por última vez, se hizo voz del Pueblo de Dios para agradecer al Señor por los numerosos beneficios a la Iglesia y a la humanidad", añadió.
“En el mismo y sugestivo marco de la Basílica Vaticana me toca ahora a mí recoger idealmente de todos los rincones de la tierra el canto de alabanzas y de agradecimiento que se eleva a Dios, al cumplimiento de 2005 y en la víspera de 2006”, resaltó el sumo pontífice.
Recordó al Concilio Vaticano II, según el cual, "la Iglesia reza y al mismo tiempo trabaja para que el mundo sea transformado en pueblo de Dios, Cuerpo del Señor y templo del Espíritu Santo, y en Cristo jefe de todos de todo honor y gloria al Creador y Padre del Universo”.
El Pontífice dijo que la Iglesia, con paciencia y con amor, supera las aflicciones y dificultades tanto internas como externas.
“La Iglesia vive de Cristo y con Cristo. Él le ofrece su amor guiándola a lo largo de los siglos y ella, con la abundancia de sus dones, acompaña el camino del hombre, a fin de que aquellos que reciben a Cristo tengan la vida y la tengan en abundancia", agregó.
El Papa reiteró la importancia de la familia fundada en el matrimonio y recordó que ese es el programa de la diócesis de Roma, de la que es obispo y pastor.
“a familia ha estado siempre en el centro de la atención de mis predecesores, en particular de Juan Pablo II, que a ella dedicó múltiples discursos, pues estaba persuadido que la crisis de la familia representa un grave perjuicio para la misma civilización", dijo.
Benedicto XVI subrayó que en los últimos 12 meses, la Iglesia de Roma fue visitada por muchas iglesias y comunidades eclesiásticas "para profundizar el diálogo de la verdad en la caridad, que une a todos los bautizados y experimentar más vivo el deseo de la plena comunión".
“Mientras nos despedimos del año que concluye y nos dirigimos hacia el nuevo, la liturgia de estas primeras vísperas nos introduce en la fiesta de María, Madre de Dios, Theotokos", afirmó.
Al término de la celebración el Papa realizó una breve visita al nacimiento instalado en la Plaza de San Pedro.
El Pontífice, quien según se informó extraoficialmente por la noche únicamente tenía programado un brindis con su hermano Georg Ratzinger, celebrará este domingo por la mañana la misa por la Jornada Mundial de la Paz.