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JERUSALÉN, Israel, ene. 5, 2006.- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, sigue en situación estable pero en estado grave, informó el director del hospital Hadasa de Jerusalén, Shlomo Mor Yosef.
"Los indicadores vitales siguen estables y de acuerdo a las circunstancias de una persona después de este tipo de operación", aseguró el facultativo a la prensa para desmentir informaciones acerca del posible fallecimiento de Sharon.
"Estamos tratando de mantener baja la presión dentro del cerebro, y por ello está bajo una fuerte anestesia y respiración asistida", agregó en el parte médico.
Mor Yosef desmintió todas las informaciones y rumores sobre el fallecimiento de Sharon, y se comprometió "como director del hospital a informar de cualquier cambio en su situación".
Shlomo Mor Losef agregó los neurocirujanos que operaron a Sharon han logrado detener la hemorragia masiva que sufrió y terminó la intervención quirúrgica.
Sharon, ingresado anoche en ese centro hospitalario, fue trasladado del quirófano a una sala de recuperación en la octava planta del hospital, en el Departamento de Neurocirugía.
Después de ser sometido a una radiografía múltiple (citi-scan) del cerebro, los neurocirujanos José Cohen y Félix Umansky pudieron determinar que se había detenido la hemorragia, según informó Shlomo Mor Losef en rueda de prensa.
Tras la intervención quirúrgica, que se prolongó por más de diez horas, "todos los centros vitales se hallan en estado estable pero la situación (de Sharon) sigue siendo difícil", indicó.
Médicos del Hadasa, en declaraciones a medios de prensa, sostuvieron que son mínimas las posibilidades de que el jefe del Gobierno pase por esta crisis cerebral sin sufrir serias secuelas.
Algunos de esos médicos dijeron que los fármacos que le estaban administrando para disolver coágulos, a raíz de un infarto de menor porte que Sharon sufrió hace dos semanas, pudo causarle la hemorragia masiva anoche cuando se encontraba en su residencia.
El primer ministro israelí fue sometido de madrugada a una operación quirúrgica de nueve horas para detener el masivo derrame cerebral que sufría, y esta mañana ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos del Departamento de Neurología. Por el momento, los médicos se niegan a hacer una valoración de las consecuencias del derrame, que los expertos pronostican que habrá acabado con la carrera política de Sharon.
“ES SERIO, PERO NO IRREVERSIBLE”, DICE MÉDICO QUE OPERÓ A SHARON
Por su parte, el neurocirujano argentino Félix Umansky, uno de los médicos que operó al mandatario israelí señaló que el derrame cerebral que sufrió el primer ministro "es serio, pero no irreversible".
"Hay que esperar un tiempo para ver la evolución. Hicimos todo lo que pudimos y estamos rezando todos por la recuperación de Sharon", declaró a la emisora Radio Mitre, de Buenos Aires.
Sharon está ahora "sedado, en terapia intensiva" y "la intención es que no tenga una crisis de hipertensión" como la que provocó el derrame cerebral por el que fue operado anoche, dijo Umanski.
"Lo vamos a mantener así durante tres días y después, de acuerdo a las tomografías, vamos a ir bajando la sedación", apuntó luego de indicar que la operación practicada al mandatario israelí duró más diez horas y fue "muy complicada".
"Por ahora no podemos decir nada más de su condición", puntualizó el neurocirujano argentino, quien reside en Israel desde comienzos de la década de 1970.
Ariel Sharon, de 77 años, fue ingresado la víspera en el Hospital Hadasa, de Jerusalén, al sufrir anoche una hemorragia cerebral en su residencia de Los Sicomoros, en el desierto de Néguev, a 171 kilómetros de la ciudad.