Visite el sitio especial de Diálogos por México CARACAS, Venezuela, ene. 13, 2006.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, denunció este viernes como "horroroso imperialismo" el intento de Estados Unidos de negarle a España el permiso de vender a Venezuela 12 aviones militares equipados con partes estadounidenses.
"Esto es evidencia del horroroso imperialismo que Washington quiere imponerle al mundo. Denuncio una vez más el atropello del imperialismo estadounidense contra el pueblo y el gobierno venezolanos", dijo Chávez.
La referencia de Chávez al problema de los aviones españoles se produjo durante la rendición de cuentas que anualmente realiza ante la Asamblea Nacional.
"He sido informado antes de entrar aquí que el gobierno español ha dado una respuesta que no conozco, aun cuando la respuesta ya la dio el ministro español de Defensa, José Bono, cuando vino a Caracas a firmar el contrato de los aviones de transporte", añadió Chávez.
El gobernante venezolano leyó luego las causales esgrimidas por Estados Unidos para oponerse a la venta y dijo que esa acción de Washington "es el principio de una nueva agresión contra Venezuela que sólo está comenzando".
"Pero esa nueva ofensiva de Mr. Danger (así llama Chávez al presidente de Estados Unidos, George W. Bush) va a fracasar y se va a estrellar una vez más, porque la verdad y la fuerza moral está de nuestra parte", añadió el gobernante.
Chávez amplió su referencia a la compra de equipos militares con un caso similar al español, ocurrido con Brasil.
"El comandante de la Fuerza Aérea, general Roger Cordero, me informó de que también hay problemas con la compra de aviones de entrenamiento a Brasil", indicó el presidente venezolano.
Venezuela quiere comprar aviones "Supertucano" fabricados por Embraer, pero la venta ha sido, al parecer, vetada porque los aviones de serie llevan motores estadounidenses.
"El 18 o el 19 de enero iré a Brasilia para una reunión con Lula (el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva) y con Kirchner (el presidente argentino Néstor Kirchner) y supongo que aclararemos esto", anunció Chávez.
El presidente añadió que, en todo caso "no hay problema porque en Moscú y Pekín también hacen buenos aviones".
Chávez completó su comentario recordando que pronto llegarán a Venezuela los primeros helicópteros rusos, de un lote inicial de diez, y los fusiles comprados en ese país europeo. El gobernante aclaró que la compra de armas no figura entre las prioridades de su gestión, aunque reconoció la necesidad de reponer los equipos obsoletos.
"Las armas no son nuestra prioridad, nuestra prioridad es el desarrollo social y económico, pero somos un país amenazado, bajo la mira del imperio más poderoso del mundo y tenemos que mantener una mínima capacidad de defensa", argumentó el gobernante.
Chávez señaló que Venezuela ha desarrollado un nuevo concepto de defensa pensado en una hipotética invasión estadounidense que consiste en una guerra total.
"Si vienen no se enfrentarán sólo a los militares, se enfrentarán a todo el pueblo, que saldrá a defender su país y su soberanía", señaló Chávez.
El embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre, se reunió la víspera con el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y conversó por teléfono con el titular de Defensa, José Bono, para comunicarles que su Gobierno había denegado las licencias solicitadas por EADS-CASA para transferir a Venezuela la tecnología estadounidense de esos aviones.
SÍ VENDERÁ ESPAÑA LOS AVIONES A VENEZUELA
El Gobierno español anunció hoy que los contratos firmados con Venezuela para la venta de doce aviones militares "se deben cumplir", por lo que se sustituirán los componentes fabricados en Estados Unidos por tecnología de otro origen.
"Hay suscritos unos contratos que están firmados con Venezuela y, desde luego, se deben cumplir. La empresa (el consorcio aeronáutico EADS-CASA) buscará la tecnología de sustitución", dijo la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
En la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Fernández de la Vega dijo además que el Ejecutivo "no comparte" los motivos esgrimidos por "la Administración Bush" para denegar la licencia que habría permitido entregar los aviones que "España ha vendido a Venezuela" sin tener que sustituir por otros los componentes tecnológicos de fabricación estadounidense.
La vicepresidenta recordó que se trata de aviones militares de transporte sin carácter ofensivo y recalcó que "lo que resulta evidente es que hay suscritos unos contratos que están firmados con otro país, en este caso con Venezuela, y, desde luego, se deben cumplir; la empresa buscará la tecnología de sustitución".
Los contratos de venta a Venezuela de estos doce aviones de CASA y de ocho fragatas construidas por la empresa estatal Navantia, por un importe conjunto de mil 700 millones de euros (2 mil 006 millones de dólares), fueron suscritos en Caracas el 28 de noviembre pasado en un acto celebrado en el palacio presidencial de Miraflores, al que asistió el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el ministro Bono.
Para argumentar la decisión de denegar estas licencias adoptada por la Administración de George W. Bush, la Embajada estadounidense subrayó que Chávez "ha socavado sistemáticamente las instituciones democráticas, ha presionado y acosado a los medios de comunicación y a la oposición política y progresivamente incrementa su modelo de autocracia y oposición a la democracia".
Asimismo, la representación diplomática estadounidense considera que "en una región necesitada de estabilidad política, las acciones y frecuentes declaraciones del Gobierno de Venezuela contribuyen a una inestabilidad regional", por lo que, a juicio de Estados Unidos, la propuesta española de "venta de plataformas aéreas" tiene el potencial de "complicar la situación".
En su comparecencia informativa, Fernández de la Vega explicó que "la Administración Bush ha decidido denegar las licencias necesarias para la construcción de los aviones que España ha vendido ha Venezuela y lo ha hecho por una serie de motivos que, desde luego, el Gobierno español no comparte".
Además, destacó que el objeto de los contratos suscritos con Venezuela es "la construcción y venta de naves y aeronaves de transporte y vigilancia marítima", que "no tienen carácter ofensivo" y que generarán empleo para "cerca de mil trabajadores en España durante los próximos años", en un sector "tan importante y castigado como el de astilleros" y el de la construcción aeronáutica.
El embajador Aguirre ya había advertido en su día de que se podía impedir la venta al Gobierno venezolano porque los equipos militares de los aviones "incluyen componentes estadounidenses que necesitan licencia de exportación".
Ante las advertencias de Estados Unidos, el comandante general de la Armada venezolana, Armado Laguna, subrayó en coincidencia con la firma de los contratos en Caracas que los componentes estadounidenses de esos equipos militares pueden ser sustituidos por otros similares ya ofrecidos por Francia, Italia y Alemania.
El consorcio aeronáutico europeo EADS, que cuenta con capital español, francés y alemán, fue constituido en el 2000 como resultado de la fusión entre la compañía francesa Aerospatiale Matra, la alemana DaimlerChrysler Aerospace (DASA) y la española Construcciones Aeronáuticas (CASA).