Visite el sitio especial de Diálogos por México CARACAS, Venezuela, ene. 26, 2006.- Los participantes en el Foro Social que se desarrolla en Caracas, Venezuela, enfocaron sus críticas el jueves en las dificultades que encuentran las mujeres pobres en América Latina y aseguraron que usualmente son las víctimas no escuchadas de la globalización.
Varios grupos de Derechos Humanos por las mujeres aseguraron que la marcha hacia el libre comercio debilitará su posición en la sociedad, en una región donde el machismo está arraigado, la violencia doméstica representa un problema y los gobiernos usualmente adoptan duras líneas contra el aborto.
"Las mujeres pobres no son iguales a los hombres pobres", dijo Francini Mestrun en un evento de la Red Latinomericana mujeres transformando la economía (REMTE).
Activistas presentes en el foro de seis días, que atrajo a más de 60 mil personas de todo el mundo, también llamaron a la solidaridad en la lucha por los Derechos Humanos en Haití, demandaron la condonación de la deuda externa de los países pobres y respaldaron la propuesta del líder cubano, Fidel Castro, de crear un tribunal anti terrorista para combatir los abusos de Estados Unidos.
Los temas sobre las mujeres también ganaron creciente atención entre los activistas anti globalización.
Rosana Heringer, coordinadora en Brasil del programa ActionAid International, afirmó que la experiencia ha demostrado que la privatización del agua -un asunto que ha ocasionado violentas protestas en Bolivia y Guatemala- afecta especialmente a las mujeres, por lo general las encargadas de obtener el agua en sus comunidades.
Los países de América Latina y el Caribe cada vez se inclinan más por el turismo como fuente principal de ingresos, engendrando un creciente comercio sexual que se ha convertido en tráfico de mujeres, explicaron otros activistas en tanto algunos criticaron una tendencia el empleo a tiempo parcial, que dice, da a las empresas excusa para quitar a las mujeres el derecho a la salud y otros beneficios laborales.
Según Concepción La Agua, líder indígena de 45 años de edad de la provincia ecuatoriana de Loja, los problemas están arraigados en la mentalidad de que las mujeres "sólo servimos para tener hijos, para ser las domésticas de la casa y ser servidumbres en el hogar".
Juana Vasquez, de 61 años de edad, perteneciente a la etnia Maya Sacapulteca y al movimiento social Ukux Maxab Tinamit en Guatemala, advirtió que no se debe culpar de los problemas a la globalización y otras influencias externas, asegurando que América Latina tiene que encarar los que llamó el abuso y agresión endémicos contra las mujeres.
Citando el mito maya de la creación, que relata el surgimiento de la vida a través de cuatro mujeres y cuatro hombres, aseguró: "¿Cómo combatimos eso?, Rescatando las raíces de nuestra cultura, allí está la respuesta", dijo.