Visite el sitio especial de Diálogos por México MOSCÚ, Rusia, ene. 31, 2006.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó este martes que el movimiento islámico Hamas debe renunciar a la retórica radical, reconocer el derecho a la existencia de Israel y cooperar con la comunidad internacional.
Ante un millar de periodistas nacionales y extranjeros congregados en el Kremlin, Putin señaló que la victoria de Hamas en las elecciones legislativas palestinas ha sido un "golpe muy duro a la diplomacia de Estados Unidos en Oriente Medio".
"El Ministerio de Exteriores de Rusia nunca calificó a Hamas de organización terrorista, pero eso no significa que Moscú le brinde todo su apoyo", dijo el jefe del Kremlin en su comparecencia ante la prensa, en la que repasó los principales asuntos de la actualidad nacional e internacional.
También indicó que Rusia se opone al cese de las ayudas internacionales al pueblo palestino y abogó por esfuerzos conjuntos para impulsar el proceso de paz en Oriente Medio.
"Si queremos solucionar los complicados problemas mundiales debemos hacerlo de manera conjunta, debemos escucharnos y oírnos y adoptar decisiones consensuadas", dijo Putin.
EL CASO DE IRÁN
Reiteró la propuesta de Rusia de crear en su territorio plantas enriquecedoras de uranio para que otros países puedan acceder a la energía atómica sin que ello suponga una amenaza de proliferación de armas nucleares.
Moscú ha adelantado una iniciativa en ese sentido a fin de que Irán, cuyo dossier nuclear será elevado al Consejo de Seguridad de la ONU, regrese a la moratoria sobre sus actividades de enriquecimiento de uranio.
La seguridad energética, la educación y la lucha contra las enfermedades infecciosas son los asuntos que Rusia plantea como principales durante su presidencia del grupo de los ocho países más industrializados (G8).
Putin reiteró que Rusia ocupa por derecho propio un lugar en el G8, pero también destacó que en este club representa los intereses de los países emergentes.
"Como país con una economía en desarrollo y la meta de superar la pobreza, somos (en el G8) los que mejor entendemos los problemas de los países emergentes", subrayó.
ABOGA POR EL INGRESO A LA OMC
El presidente ruso reafirmó el propósito de su país de ingresar a la Organización Mundial del Comercio, pero "en igualdad de condiciones" con los demás miembros, e indicó que actualmente el obstáculo es Estados Unidos.
El principal problema -explicó- es la oposición de Rusia a abrir su mercado a los bancos comerciales extranjeros, lo cual privaría al Estado ruso del control de los flujos financieros.
En política interna, Putin defendió el actual "régimen presidencialista fuerte" y afirmó que la formación del Gobierno por el partido vencedor en las elecciones parlamentarias es "asunto de futuras generaciones".
"Estoy profundamente convencido de que en el espacio pos-soviético, en condiciones de una economía en desarrollo, de la consolidación del Estado, de la creación de los pilares del federalismo, necesitamos un régimen presidencialista fuerte", dijo.
Sobre Chechenia, Putin destacó que la elección el año pasado del Parlamento de esa república norcaucásica completó la formación de sus instituciones y significó su "retorno definitivo al marco legal de la Federación Rusa".
También afirmó que "se puede dar por completada" la operación antiterrorista en Chechenia, cuyas fuerzas de orden y seguridad "son, a veces, más eficaces que las federales".
El presidente ruso se manifestó satisfecho con los resultados económicos y la gestión gubernamental en 2005.
Destacó que el incremento del Producto Interior Bruto fue del 6.4 por ciento, cuando se preveía del 5.9 por ciento, y que las reservas del Estado alcanzaron la cifra récord de 185 mil millones de dólares.
Gracias a este crecimiento, añadió, el año pasado los ingresos reales de la población aumentaron en el 8.7 por ciento, el salario medio, en el 9.8 y las pensiones, en el 13 por ciento.
Entre los fallos, Putin mencionó la incapacidad para reducir la inflación, que el año pasado fue del 10.9 por ciento, y el fortalecimiento de la moneda nacional, el rublo, que ha afectado a la industria nacional.
Destacó que Rusia seguirá adelantando el pago de su deuda exterior, que actualmente constituye el 30 por ciento del PIB, "uno de los mejores indicadores en el mundo", según Putin.
En las tres horas y veintiséis minutos que duró la rueda de prensa, el jefe del Estado contestó las preguntas de 64 periodistas.