Visite el sitio especial de Diálogos por México VIENA, Australia, feb. 3, 2006.- La Junta de gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) aplazó hasta mañana a las 9:00 am la votación sobre una resolución que envía el programa nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), indicó un portavoz del organismo en Viena.
El aplazamiento se debe a que los países miembros de la Junta no logran ponerse de acuerdo sobre el lenguaje de la resolución.
Las fuentes añadieron que Estados Unidos se niega a incluir en el texto un llamado a la creación de una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio, tal y como lo exige Egipto.
REITERA IRÁN POSTURA
Poco antes, Irán reiteró que remitir su programa nuclear el Consejo de Seguridad significaría el final de su colaboración voluntaria con la AIEA y advirtió que tampoco podrá seguir negociando con Rusia sobre una solución de compromiso al litigio atómico.
Javad Vaeidi, uno de los negociadores nucleares de Irán, señaló que una ley aprobada por el Parlamento iraní obliga a Teherán a "suspender cualquier actividad voluntaria, lo que hace imposible seguir la propuesta rusa" que prevé enriquecer uranio en Rusia en el marco de una sociedad internacional.
"Si adoptan esta resolución contra la ley de nuestro Parlamento eso significa matar la propuesta rusa", según interpretó Vaeidi, quien añadió que el texto por adoptar "nos ata las manos".
La colaboración voluntaria de Irán con el OIEA se realiza en el marco del Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), que permite a los inspectores internacionales visitar casi sin aviso previo todas las instalaciones nucleares.
Moscú propone que los aspectos más sensibles del ciclo de combustible nuclear iraní, como el enriquecimiento de uranio, se lleven a cabo en su territorio en el marco de una sociedad internacional.
De esta forma, Irán no perdería su autonomía a la hora de producir combustible nuclear y la comunidad internacional podría estar segura que ningún material nuclear iraní es desviado para fines militares.
El uranio enriquecido tiene aplicaciones civiles en plantas energéticas pero también militares en la fabricación de bombas atómicas.
La resolución, presentada a la Junta por la UE, remite el caso del programa nuclear iraní al órgano máximo de la ONU pero no amenaza con sanciones.
El texto, que para ser aprobado requiere una mayoría simple entre los 35 países de la Junta, expone una serie de exigencias a Irán como volver a suspender su programa de enriquecimiento de uranio y ser más transparencia, tal y como lo solicita el director general de la AIEA, Mohamed El Baradei.
El embajador de Estados Unidos ante la AIEA, Gregory Shulte, dijo ante la prensa en Viena que "una creciente mayoría está apoyando" la resolución.
"Una vez ante el Consejo de Seguridad de la ONU, nosotros prevemos un esfuerzo gradual para ejercer más presión sobre el liderazgo de Irán para permitir una solución diplomática", añadió el representante estadounidense.
Los únicos tres países que han declarado hasta ahora abiertamente su oposición a la resolución son Venezuela, Cuba y Siria.